Que sí, que aunque esté de vacaciones siempre me queda un ratico para este blog. Bien, por estas fechas en las que el calor impera, solemos encontrarnos con frecuencia en todas partes con esas moscas llamadas vulgarmente “cojoneras” (no sabría yo explicar muy bien de dónde viene esa expresión, o tal vez sí; pero esa sería otra historia); el problema refrescante que les propongo ahora, aprovechando que están ustedes de vacaciones y no tienen nada que hacer, trata precisamente de una mosca, pero no cojonera sino viajera en este caso. Lean atentamente y traten de resolverlo, por favor.

No sé muy bien cuál es el origen de este problema (si alguien lo sabe, le ruego encarecidamente que me lo diga), pero he visto mil formas de enunciarlo; aquí va la mía:
Dos payos que están de vacaciones le han “mangao”, momentaneamente, el triciclo a sus respectivos hijos pequeños y parten a la vez, uno al encuentro del otro, desde dos sitios que distan 90 km (“fitetú” qué gilipollez). Uno va a 10 km/h y el otro a 20 km/h. Junto al primer triciclo, y al mismo tiempo, sale una mosca cojonera; perdón, quise decir viajera, en su mismo sentido. Cuando la mosca llega al lugar en que se encuentra el segundo triciclo, da la vuelta inmediatamente y retrocede en busca del primer triciclo. Cuando llega a donde está el primero, da la vuelta y va de nuevo en busca del segundo. Si la mosca cojonera; perdón, quise decir viajera, repite este proceso hasta que ambos triciclos se encuentren, ¿cuál será la distancia total recorrida por la mosca cojonera; perdón, quise decir viajera, si sabemos fehacientemente, me lo ha dicho mi abuela, que la mosca va a 40 km/h?
Y lo que es más importante, ¿cómo se tomarán los churumbeles que sus papis le hayan “birlao”, aunque sea momentanemante, sus triciclos para hacer esa tontería?
Como anécdota, les diré que este problema (no en esta versión pero sí en otra parecida) se lo propusieron al célebre matemático Von Neumann el cual respondió en breve dando la respuesta correcta. Cuando le preguntaron ¿cómo lo hizo usted?, Neumann respondió: sumé la serie infinita.
Pero na hace falta complicarse mucho la vida para resolver este precioso problema; no se líen. La solución es más fácil, muchísimo más fácil, de lo que pueda parecer. ¡Ánimo!…