Philip me dijo que quería enseñarnos un vídeo al respecto, pero no hubo tiempo. Hoy hemos hecho el repaso del tema de la inteligencia y tampoco hemos tenido tiempo. Por eso os dejo aquí la recomendación de vuestro compañero. Qué os voy a decir yo de Philip, ya sabéis que su mirada siempre es especial y muy inteligente.
La Naranja Mecánica (A Clockwork Orange) 131 minutos. 1971.
Director:Stanley Kubrick Guión: Stanley Kubrick. Basado en la novela de Anthony Burgess
Para ilustrar el aprendizaje por condicionamiento vamos a ver y comentar una joya del cine. Aunque es un poco fuerte, espero que os haga disfrutar tanto como os sorprenderá. Este es el trabajo.
1.- Describe cómo reacciona el protagonista ante la violencia en los siguientes momentos:
• Antes de ingresar en la cárcel y durante su estancia en ella.
• Mientras está siendo sometido al tratamiento en el Instituto Ludovico.
• Inmediatamente después de haber sido sometido al tratamiento: en la exhibición ante el cura y el oficial jefe de la cárcel, en su casa, durante su “reclusión” en la casa del escritor.
• Después de recobrar la consciencia en el hospital.
2.- ¿Qué tipo de condicionamiento se le aplica?, ¿por qué?
3.- Analiza el comportamiento del protagonista antes, durante y después de someterse al tratamiento, en términos conductistas: da nombre a los diferentes estímulos y respuestas y explica cómo las segundas son resultado de los primeros.
4.- ¿Qué críticas recibe este método de “rehabilitación social” por parte del escritor y del cura?.
Gracias a las modernas técnicas de neuroimagen (TEP, RMF) sabemos que cualquier función mental posee unos correlatos neuronales que la hacen posible. Aceptamos esto con total naturalidad pero, ¿qué sucede cuando aprendemos? ¿cambia nuestro cerebro?. Y si cambia nuestro cerebro, ¿cambian nuestras funcionalidades mentales?. En el vídeo que hemos visto hoy se afirma que sí, que función y estructura están estrechamente ligados. Por eso nuestros aprendizajes remodelan la fisonomía interna de nuestro cerebro gracias a lo que los científicos llaman plasticidad cerebral o neuroplasticidad. Pero lo más sorprendente es que ahora es posible cambiar esta fisonomía mediante estimulación magnética transcraneal. En pocas palabras, es posible cambiar el funcionamiento de nuestro cerebro desde fuera. Miedo me da. Desde luego yo no me ofrecía voluntario para el experimento que se describe en el vídeo. Aquí os lo dejo.