¿Inestabilidad cíclica? ¿Eso qué es?. Estas preguntas se escuchan en clase cuando comenzamos con este fallo. Por suerte, en cinco minutos, se resuelve el misterio del significado de estas palabras. Basta con escuchar las noticias, aunque sea por casualidad, para comprender de que estamos hablando. LA CRISIS. Llevabamos años creciendo según los indicadores al uso -PNB, PIB, tasas de empleo y población activa crecientes- y de repente unas nubes negras, allá por los mercados financieros estadounidenses, vaticinaron que venía la tormenta. Y la tormenta se conviertió en huracán.
Las cifras del PIB de Alemania y EEUU, locomotoras económicas del mundo, hablan por sí solas. En España, la producción baja y el desempleo crece vertiginosamente, los parados superan los cuatro millones de personas. Una auténtica arma de destrucción masiva entra en escena, miles de familias pierden ingresos y los problemas para llegar a fin de mes comienzan antes del día 15. Ansiedad, depresiones, embargos, sueños frustrados, …

Viñeta de Ibañez sobre el desempleo en España en los 80
Cada cierto tiempo el sistema capitalista no funciona como promete, las ruedas dejan de girar, el carro del bienestar material se frena en seco y miles de personas saltan por los aires y caen a la pobreza. Los que caen no son los que más se beneficiaron, sino todo lo contario. Los más perjudicados son aquellos que peor estaban en épocas de bonanza y aunque los ricos también lloran, son las personas con empleos más precarios los que primero sufren el paro y sus consecuencias.