De andar por casa…XIX
Posted by Jesús on marzo 5th, 2012
5 de marzo, lunes.
Cuando llega la tarde suelo repasar mentalmente la mañana transcurrida de aula en aula, de grupo en grupo, con la finalidad de escribir en este espacio. A las 08.30 horas, examen con segundo de bachiller sobre Descartes y Hume. 10.10 horas, cuarto de secundaria, Ética y Ciudadanía sobre el Hedonismo antiguo – Epicuro- y moderno -J. Bentham y J.S. Mill-. A las 11.30, reunión semanal departamental; a las 12.20 horas, otro grupo cuarto, Ética y Ciudadanía, idem. del anterior; 13.10 horas: el otro grupo de segundo de bachiller, acabar con Rousseau antes de que él acabe con nosotros. ¡Es broma!
No sé de qué escribir. Mejor primero voy a mirar el correo en yahoo.es. Antes de intoducir el usuario y la contraseña veo en la sección noticias – tendencias una foto muy sensual con este pie: <<Las mil y una virtudes de la masturbación>>. ¡Qué directo!, pienso. Lo que en mis tiempos mozos era simplemente tabú ahora es cabecera de correos electrónicos. En tan poco tiempo, ¡lo que ha cambiado el mundo!, me digo, olvidándome de que ya ando entradito en lustros y ésto no me hace lustroso ni ilustrado- que son asuntos muy distintos-.
Entonces vinculo. Ah! mira por dónde la ocurrencia de Enrique (je,je,…) en la clase de las 10.10 horas. Os cuento.
Esta mañana estábamos hablando dentro del tema 5 (Teorías éticas) del hedonismo de Epicuro distinguiéndolo del hedonismo utilitarista de la modernidad. Este decía que EL MÁXIMO PLACER posible se obtenía cuando la razón calcula qué placeres son más intensos y duraderos, y cuáles producen menos dolor. Para ello distinguía entre: PLACERES ESTABLES: ARMONÍA producida por la ausencia de dolor en el cuerpo y de turbación del alma, y PLACERES POSITIVOS (ej.: alegría). Y con la palabra “turbación” saltó la liebre, y de este salto se ocupé el ocurrente de Enrique. Yo sabía que tenía que explicar el significado del término y estaba diciendo que era sinónimo de confusión, desorden, desconcierto, agitación,…, y sin levantar la mano el alumno dijo <<¿ y “mas…”?>>
En seguida lo entendí -hablaba de la masturbación- pero me hice el tonto. Tiremos de ironía, pensé. Y, mostrando confusión y sin rubor, dije <<¿qué?>>. Y volvió a decir: <<nada ¿qué significa con “mas…”? Y yo le devolví la pregunta: ¡Ah!, ¿no lo sabes por experiencia? Y entonces el que se puso rojo fue él, mientras la clase reía sanamente.
Pienso que el alumno esperaba de mi otra reacción distinta a la ironía que tuve, o bien que me enfadara o bien que me pusiera nervioso a la par que me ruborizara la cuestión. Como “más sabe el diablo por viejo que por diablo” aproveché la ocasión para hablar con naturalidad de lo que es natural, sin centrarme en el hecho mismo de la mas – turbación. Quise recordar que la sexualidad humana era mucho más que la simple genitalidad fisiológica; que es una dimensión compleja del ser humano que tiene diferentes lecturas o enfoques: físico-biológica; social y cultural, ético – moral y religiosa. Bla, bla, bla,… (en total cinco minutos de reloj)
La verdad es que me he leído el comentario que hace yahoo.es, y no está nada mal. No se parece en nada en lo que me decían a mi en plena adolescencia: aquello de que te salían granos, que no crecías, que destruías el líquido de la médula espinal, … aparte de que caías en el pecado mortal y, como se te ocurriera morirte esa noche, irías directo a las calderas de Pedro Botero. Menos mal que el cuento o relato sobre la masturbación ha cambiado y, además, para bien.
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