MI CUENTO DE NAVIDAD.
Por fin puedo publicar aquí para que todos los leais los cuentos ganadores del concurso “Mi cuento de Navidad”. Enhorabuena a las ganadoras y os animo a que sigáis participando en otros concursos literarios.
1º ESO-C. Laila Hamdaoui (1º Premio de su clase)
NAVIDAD, DULCE NAVIDAD.
Érase una vez, en una ciudad muy lejana, había un chico llamado Eric. Era intrépido y de ojos tan azules que cuando los mirabas parecía que estabas mirando el mar. Vestía moderno y tenía el pelo con mechas. Era muy travieso, aunque en el fondo era como un pedazo de pan.
Ya llegaba la Navidad y Eric estaba que se salía de alegría. Para él Navidad era: regalos, vacaciones, travesuras. Cuando le explicó a su madre lo que pensaba hacer en las Navidades, le pareció buena idea pero le dijo:
– Hijo, ¿ no piensas ayudarme con los preparativos y tampoco piensas ir a ver a tu abuela?
Eric le contestó:
– Mamá, déjame en paz, ya tengo mis planes y ni los preparativos ni la abuela están en mis planes.
Su madre le regañó:
– ¡Hijo, no puedes hablarme así, soy tu madre!
Le respondió Eric:
– Lo siento mamá, pero es que no tengo tiempo para nadie, solo para mis amigos.
Después de la discusión, Eric salió a por sus amigos para irse al cine, de compras, a jugar… Primero pasó a por Alfredo. Alfredo le dijo que no saldría porque le gustaba pasar la Navidad con su familia y entonces le dijo Eric:
– ¡Venga, si estar en casa es un rollo!
Alfredo le respondió:
– Mira, Eric, si a ti no te gusta pasar la Navidad con tu familia, lo siento por ti, pero a mí me gusta. Me tengo que ir, hasta otra.
Eric empezó a sentirse mal por su madre, porque pensó que todas las madres estarían con sus hijos, pero no se dio por vencido. Después fue a buscar a Carlos, pero resulta que Carlos no podía porque había ido a ver a su abuela. A Eric le empezó a remorder la conciencia, porque a Eric no le gustaba cuando su madre tenía razón y esta vez tenía razón en que en Navidad todo el mundo está con su familia. Como ninguno de sus amigos se salió a la calle decidió volver a casa. Cuando volvió notó que su madre no estaba como siempre de pesada, y es que ni siquiera le hablaba. Entonces se dio cuenta de que se había pasado cuatro pueblos. Fue a pedir disculpas a su madre y entonces esta sonrió y dijo:
– Sabía que con un poco de mano dura bastaba.
Eric dijo:
– Gracias por perdonarme. Hoy he comprendido lo que significa la Navidad: familia, amor y alegría.
Su madre le respondió:
– Me alegro mucho de que lo hayas comprendido.
Aprovecho para desearos a todos FELIZ NAVIDAD.
1º ESO-D. Laura Palenzuela Sánchez (1º Premio de su clase)
LA NAVIDAD DESCONOCIDA.
Érase una vez una familia que vivía en Almería. En esa familia había un niño que se llamaba Francisco, su hermana menor Natalia, su madre María y su padre José. Un día de mucho frío la familia estaba en su casa con la chimenea puesta y de pronto empezó a nevar. Al día siguiente los niños Natalia y Francisco se levantaron, se asomaron a la ventana y… Estaba todo blanco, miraron para la puerta y había un muñeco de nieve con bufanda, nariz, ojos, boca…
Ellos dos se abrigaron bien y bajaron a la puerta y empezaron a jugar con el muñeco de nieve hasta que su madre María los llamó:
– ¡Niños! Entrad en casa.
Los niños entraron en casa y su madre les dijo:
– ¿Queréis jugar al Monopoly?
Los niños no quisieron jugar con la madre y se fueron a estudiar. De madrugada se escucharon ruidos en la puerta, los niños se asomaron a la ventana y… Era el muñeco que cobraba vida. Los niños asustados se fueron a dormir.
A la mañana siguiente vieron que el muñeco de nieve estaba situado en la otra parte de la casa, los niños fueron a él y le empezaron a hablar. El muñeco de nieve hablaba de la Navidad, de que era bonita y se celebraba siempre todos los años entre diciembre y enero. Los niños entusiasmados lo escucharon con atención y cuando llegó la noche ser fueron a dormir.
Cuando se levantaron, vieron un camión gigante enfrente. Eran unos niños que se mudaban. Natalia y Francisco con el tiempo se fueron haciendo amigos de ellos. Hasta que un gran día, les hablaron de la Navidad y los niños se reían de ellos diciendo que estaban locos y que la Navidad no existía. Natalia y Francisco lloraban y lloraban.
Una tarde los niños salieron al jardín y ellos vieron que el muñeco de nieve estaba allí. Se acercaron y mostraron su enfado con él por haberles mentido. Pero el pobre muñeco de nieve decía la verdad y con la tristeza se iba derritiendo. Los niños vieron que el muñeco de nieve se derretía y le pidieron que los perdonara, pero que los vecinos decían que lo de la Navidad era mentira.
Una noche silenciosa y fría se escucharon pasos en el tejado, ellos asustados en la cama con la sábana hasta la cabeza se durmieron. Al día siguiente, en el salón había regalos muy extraños que no sabían qué hacían ahí en medio de todos los regalos una carta que decía:
“Día 6 de enero de 2009. Almería.
Querida familia:
¿Os acordáis de ese muñeco de nieve blanco? Él no mentía, la Navidad es una verdad y os hemos traído regalos para que veáis que la Navidad es de verdad y que os lo paséis muy bien. La Navidad no solo son regalos sino que es la felicidad con la familia.
Un saludo y un abrazo de los Reyes Magos.”
La familia sorprendida empezó a abrir los regalos y Natalia dijo:
– ¡Ojalá todos mis sueños se hagan realidad igual que este!
A partir de este momento creyeron siempre en la Navidad.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.