Website Ribbon
Dirección de mail Pienso, luego escribo

Posts Tagged “Varanger”

Para la primera generalizada de la que tenemos noticia, la Huroniana (esa de hace 2.300-2.400 millones de años) se ha descartado un origen volcánico (no hay rocas de ese tipo mezcladas con las tillitas, los típicos depósitos glaciares). Así que se le supone una relación con el CO2. En concreto, la existencia de un mecanismo generalizado de extracción de ese gas de la atmósfera. Podría tener que ver con el crecimiento explosivo de formas de vida fotosintéticas, que lo consumieran en grandes cantidades, pero esta hipótesis plantea la dificultad de que no ofrece un mecanismo de finalización, una vez puesta en marcha la glaciación, ni explica por qué no hay entre las tillitas los restos de rocas carbonatadas que deberían haber dejado esa gran cantidad de organismos fotosintéticos. También pudiera tener que ver con el rápido crecimiento de la litosfera continental que hay en esa época, y que deja más roca disponible para la meteorización química, la cual consume CO2.

Las glaciaciones Sturtian y Varanger suceden bastante después. Son de finales de Proteorozoico (760 a 700 y 620 a 550 millones de años). De hecho, caracterizan toda una época de la historia de la Tierra que ha venido a llamarse Criogeniano. Y eso porque afectan incluso a latitudes tropicales. Es decir, cubren casi toda la superficie terrestre. El planeta como una gigantesca bola de nieve.

Snowball earth

La persistencia de zonas tropicales marinas libres de hielo habría sido lo que habría permitido la permanencia de la vida en un entorno tan hostil.

Diversas causas podrían haber colaborado a la “bola de nieve”. Alteraciones de la órbita y del eje de rotación. Erupciones volcánicas. La ruptura del supercontinente de aquella época (llamado Rodinia) facilitaría mayores zonas de plataforma continental sumergida, el ambiente para la formación de depósitos de rocas calizas, las cuales atrapan mucho del CO2 atmosférico; pero luego, al haber menos superficie, habría existido menos erosión y el CO2 se volvería a acumular, con lo que el planeta saldría del atasco. Todas o algunas de ellas. No lo sabemos aún.

De todas formas, aunque estas hipótesis cuentan con datos que las avalan, están lejos de ser definitivas.

El cuaternario es otra época glacial. Estamos inmersos en una tendencia hacia el enfriamiento. Hasta ahora llevamos cuatro largos periodos glaciares , con interglaciares. Son Günz, Mindel, Riss y Würm (aunque en EE.UU los llaman Nebraskiensa, Kansaniense, Illinoisiense, Wiscosinense). De hace 1,5 a 1,3 millones de años, 900.000 a 700.000 años, 550.000 a 400.000 años y 80.000 a 10.000 años. Así, cada glaciación dura entre 100.000 y 200.000 años, y los interglaciares el doble.

La última, la de Würm, alcanzó su máximo hace 18.000 años.

Máximo de Würm
Vista desde el polo también impresiona mucho.

Visión polar del máximo de Würm

Etiquetas:, , , , , , , , , , ,

Comments 5 Comentarios »

¿Cómo se puede conocer cómo ha sido el clima del pasado? Hay datos en las rocas que lo permiten. Se llaman indicadores paleoclimáticos. Con la que está cayendo de cambio global, mejor será ir conociendo por qué estamos preocupados. Y una de las razones es que lo que está sucediendo no ha sido visto en esos indicadores paleoclimáticos. No a esta velocidad.

Los principales cambios climáticos que han dejado huella en el registro paleontológico se deben a fenómenos lentos: procesos de tectónica de placas relacionados con el tamaño de los continentes, su posición respecto a los polos, su agrupación o separación, su relación con las corrientes marinas, las cordilleras generadas en sus choques y su relación con los vientos, etc. También tienen que ver sucesos como el cambio en la inclinación del eje de rotación, o variaciones en la forma de la órbita de traslación. Todo ello muy lento.

Es verdad que pueden sobrevenir cambios rápidos que dejen huella en el clima. Erupciones volcánicas. O impactos meteoríticos. O alteraciones en la dinámica solar. Pero las erupciones volcánicas que de verdad cambian el clima, no que dejan mera huella, que lo cambian de verdad, duran algún que otro millón de años. Y el impacto meteorítico… Si nos vamos a comparar con eso, es que vamos mal. Y en cuanto a las alteraciones de la actividad solar, su impacto es menor que el de los otros factores. No es el protagonista. Un buen actor secundario sí, pero no el protagonista.
No. No hay huellas de cambios climáticos tan rápidos. No decimos intensidad, ojo. Rapidez.

¿De qué huellas estamos hablando?

De depósitos glaciares de la misma edad con una amplia distribución. De yacimientos de carbón, que indica abundante vegetación y clima generalizadamente húmedo. De dunas fósiles u otra clase de depósitos eólicos, propias de ambientes áridos o semiáridos (te recuerdo que la acción del viento se nota más cuando hay menos agua actuando). De rocas evaporíticas, propias también de climas áridos o semiáridos, pero con ocasionales precipitaciones torrenciales. De paleosuelos ricos en depósitos férricos, propios de ambientes oxidantes, exentos de agua. De lateritas y bauxitas, rocas y minerales que se forman cuando todo lo demás ha sido lavado por el agua que cae abundantemente en el suelo (es decir, formadas por los materiales más insolubles), lo que significa climas tropicales muy húmedos. De fósiles de corales, que apuntan a una elevada temperatura marina.

También se puede calcular la temperatura del agua del mar a partir del análisis de isótopos del oxígeno. Si el isótopo pesado 18O está en mayor cantidad de lo normal, es que hizo calor y se evaporó mucha agua (el isótopo ligero se evapora más y deja el pesado atrás). Si no, pues lo contrario.

Y se pueden verificar la presencia de determinados elementos en las rocas. Se trata de elementos químicos como Ca, Na y Sr, que se pierden rápidamente en cuanto hay meteorización por acción del agua. Cuanta más meteorización, mas pérdida de esos elementos, de modo que se puede calcular cuanta meteorización química hubo y, por tanto, cuánta humedad disponible, lo que da una idea del clima. Se llama parámetro CIA (del inglés “Chemical Index of Alteration”).

Con todos esos datos se ha establecido, más o menos, como fueron, a grandes rasgos, los climas del pasado. Y se ha observado que hay fuerte correlación con la cantidad de CO2 en la atmósfera. Parece que éste es el factor determinante.

Bueno. Si lo es, tocarlo no ha sido, desde luego, una buena idea.

Hay evidencias directas de que la Tierra queda afectada por glaciaciones durante, al menos, el 5-10% de su historia. La primera gran glaciación generalizada fue la Huroniana, hace 2.400-2.300 m.a. También hay un gran periodo de glaciaciones dentro del Neoproterozoico, que da nombre a una edad de la Tierra, el Criogénico, que va desde hace 850 a hace 630 m.a., con las grandes glaciaciones Sturtian y Varanger. Ya en el Paleozoico, se pueden observar diferentes glaciaciones en Gondwana conforme se sitúa en el polo sur en varias ocasiones (Ordovícico final, Carbonífero final y Pérmico inicial). La siguiente época de glaciaciones nos ha tocado en suerte: es el Cuaternario. ¡Qué gracioso el clima! 230 millones de años de tranquilidad y viene a ser ahora.

Respecto a la descripción de los paleoclimas, podemos decir que los indicadores sugieren que, durante el Arcaico, la atmósfera mostraba mayor efecto invernadero, con más CO2 y más CH4. Pero esa era una época de atmósfera primitiva, la que no tenía oxígeno. Una pista de que el planeta era más cálido lo dan unas rocas muy típicas de aquella época, que hoy no existen, llamadas formaciones de hierro bandeado (en inglés, BIF). Se trata de depósitos acuáticos muy finos de hierro, formando láminas. Para que se depositen las láminas en el agua, y no se alteren, debe haber poco oleaje. Para que haya poco oleaje debe haber poco viento. Para que haya poco viento, los polos no deben estar muy fríos ni el ecuador excesivamente caliente (un planeta con pocas diferencias). Además, como junto con las BIF también aparecen estromatolitos y depósitos calizos, eso sugiere que el clima era cálido.

Bueno, así trabajan los geólogos. Se trata de una tarea de detectives.

En el Proterozoico sí que existen estos mismos rasgos, pero alternados con suelos con abundante hierro rojo (si hay mucha humedad el color del hierro pasa a azul, luego había poca) y depósitos eólicos. Todo ello indica que el clima osciló entre épocas más frías y más secas, y otras más húmedas y más cálidas. De todos modos, el CIA (del que te hablé antes) es muy elevado para todo el Arcaico.

De todos los cambios climáticos, los que más llaman la atención son las diversas glaciaciones. Especialmente la Huroniana, la Sturtian y la Varanger. Las dos últimas son muy llamativas. Ya lo verás.

Del Fanerozoico tenemos muchos más datos. Y estos hablan de alternancia. Con periodos secos y fríos, y otros más cálidos y húmedos. La mayor parte del Paleozoico, cálido, para entrar en oscilaciones notables al final. En cambi, en el Mesozoico, lo más frecuente es que el clima sea cálido. Y seco en sus inicios, tendiendo a mucho más húmedo hacia el final (Cretácico). El Terciario es una edad de enfriamiento. Y el Cuaternario se caracteriza por amplias glaciaciones punteadas por periodos interglaciares más breves.

Parece un contrasentido preocuparse por un calentamiento global en medio de una edad de glaciación. Lo que se teme, realmente, es la velocidad a la que ocurren los cambios. No hay precedente.

Así las cosas, nos tienen que llamar la atención las glaciaciones. Mañana las continúo. Lo prometo.

Etiquetas:, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Comments 6 Comentarios »

Cerrar
Enviar por Correo