Website Ribbon
Dirección de mail Pienso, luego escribo

Archivo de la Categoría “ICS”

Introducción a las Ciencias de la Salud

Tengo muchas dudas acerca de qué hacer con un blog como este. Por un lado me parece un espacio de reflexión personal necesario. El que no haya escrito en los últimos tiempos refleja que no estoy leyendo lo suficiente de ciencia. En ese sentido, el blog es mi conciencia. Pero por otro veo más ágiles otros modos de comunicar lo que pienso, descubro, dudo… Google plus es uno de esos modos.

Google Plus
Logo de Google Plus

En google plus la posibilidad de comentar una noticia es mucho más ágil que en el blog. Y la posibilidad de que esa noticia sea compartida por otros, lo cual convierte en mucho, mucho más social el trabajo. Me lleva mucho menos tiempo escribir allí que en el blog. Para muchas cosas es más eficiente. Para comentar la cotidianeidad o la novedad. Ese tipo de cuestiones aparecerán allí mucho más que aquí.

Pero a veces la novedad y la reflexión se encuentran. Esta es una de esas veces. Y te traigo aquí lo que escribí allí. Porque creo que merece una reflexión. ¿Qué papel juega la sociedad en la orientación de la ciencia? Y es que la ciencia es una actividad social, y como tal, sujeta a la decisión política. ¿Puede la política evitar que conocimientos científicos sean divulgados? Yo creo que sí. ¿Indiscriminadamente? Yo creo que no.

Poderes extraordinarios deben conllevar deberes extraordinarios. La ciencia nos ha llevado a impresionantes cotas de poder para modificar nuestra vida, para moldearla. Una ciencia tan poderosa debe estar sujeta a la voluntad de la gente. Una ciencia tan poderosa debe estar atada a la democracia. Pero sujeta no quiere decir impedida. Una parte esencial de la ciencia es la comunicación. Sin comunicación no hay ciencia, no hay transferencia de conocimiento para validar sus resultados, para usarlos, para tomar mejores decisiones. La ciencia, aún sujeta, debe seguir siendo libre.

En algún punto ha de estar el equilibrio… En algún punto deben coexistir la legítima aspiración de las sociedades a que sus recursos invertidos en ciencia resulten optimizados y la legítima aspiración de la ciencia a conocer y comunicar todo lo que pueda ser conocido y comunicado.

Bozal
Tomado de Letras Perras (CC-BY-NC-ND)

Aquí te dejo lo que pensé que debía escribir en G+ acerca de esta noticia que me ha repugnado, para ver si existía la posibilidad de conversar con alguien sobre el tema. Una noticia en la que creo que ese equilibrio no se ha alcanzado. Una noticia en la que la democracia representativa se manifiesta, cada vez más, como un sistema opresivo e injusto, sujeto a grupos de presión y a tomas de decisión alejadas de la voluntad de las personas, cada vez menos capaz de garantizar la voluntad de la gente. Creo que es una muy mala noticia: “Canadian government is ‘muzzling’ its scientists” (El gobierno canadiense pone “bozal” a sus científicos).

Creo que la noticia de la BBC importa. Voy a tratar de dar bandazos de un lado a otro intentando explicar mi posición…

Por un lado, estoy convencido de que la ciencia debe estar sujeta a la política mediante la financiación pública de unas determinadas líneas de investigación que se consideren prioritarias. La sociedad debe consensuar a qué dedica recursos limitados, claro que sí.

Pero por otro lado toda línea de investigación científica debe poder ocurrir. Debe haber libertadpara investigar. Incluso si puede causar daño. Porque la ciencia no es tecnología, sino conocimiento.

Pero los resultados que puedan causar daño deberían estar sujetos a algún tipo de vigilancia por parte de la sociedad, que les impida convertirse en tecnología lesiva.

Pero si no comunicas tus resultados, la ciencia no sucede. Debe haber libertad para transferir ese conocimiento a otras instancias. A tus pares para que lo revisen y validen, a otros interesados y usuarios para que lo puedan incorporar a sus tomas de decisiones.

Parece que poderes extraordinarios, como los que suministra el conocimiento acumulado por varios miles de años de ciencia, varias décadas de ciencia acelerada, requieren deberes extraordinarios. En alguna parte está la divisoria entre lo que está bien que ocurra y lo que no. Pero no es una línea neta, definida. Más bien una zona gris. En alguna parte está la ciencia que acelera nuestra búsqueda de la felicidad y proporciona utilidad a la gente. Y en alguna parte la ciencia que hoy resulta inútil, que no aporta gran cosa a la sociedad.

Pero, lo que nunca, nunca debe existir en la ciencia, es censura sin proporción. Censura incapaz de equilibrar medios y objetivos. Censura administrativa indiscriminada. Impedir a la ciencia hablar con la prensa, o con cualquiera, es impedir a la ciencia transferir conocimiento a la sociedad. Solo debe hacerse cuando esté absolutamente justificado.

Ejemplo de censura que creo útil: no deben publicarse los resultados de las mutaciones que convierten al virus de la gripe H5N1 en letal.

Ejemplo de censura que me repugna: la prensa debe pedir permiso al gobierno de Canadá para entrevistar a científicos, los cuales tienen prohibido hablar con ellos sin esa censura previa. Sea cual sea la línea de investigación del científico.

Esta noticia no viene en los libros de texto, pero sí en el currículum…

¿La debatimos si te es útil? En G+ mejor, creo…

Etiquetas: , ,

Comments 1 Comentario »

Seda coloreada
Fuente: New York Times

Imagina que le administras una sustancia colorante a una morera. Imagina que los gusanos de seda que se alimentan de sus hojas asimilan ese colorante y lo incorporan a la seda con la que envuelven a sus crisálidas. ¡Has logrado seda de colores! Y ahorrando mucha, muchísima agua. La que se usa en el proceso de tinte. Y sustancias contaminantes no te cuento… Pero no acaba aquí el resultado. Que los colorantes así añadidos se integran mejor en la seda que los que se le aportan con los procedimientos industriales habituales. Lo que hace que la seda resista mejor el lavado.

Es lo que ha hecho el equipo de Natalia Tensil, según he leído en Investigación y Ciencia y en el New York Times.

Ahora imagina que le añades a las moreras sustancias con valor médico. Antibióticos, antiinflamatorios, antitumorales… Y que esas sustancias se añaden a la seda. Has logrado un tejido terapéutico.

Es solo cuestión de imaginar. La vía ya está abierta. ¿Dónde está quien la va a seguir? Yo creo que estudiando…

Etiquetas: ,

Comments 1 Comentario »

En “Qué es la vida (más o menos)” te indicaba que para poder existir, los seres vivos necesitamos estar en desequilibrio. Y que eso lo logramos con algún tipo de límite entre dentro y fuera. En “Vivir es cuestión de fuera y dentro” te contaba cómo los seres vivos aprovechamos la energía del Sol (o la energía de los que aprovechan la energía del Sol; expresión muy compleja que quiere decir solamente que me como una lechuga o una naranja). En “Los grandes inventos eucariotas: el tabique y el retraso” te decía cómo las células eucariotas (las nuestras) habían aprendido a dividir su interior en partes y así evitar el equilibrio (que es la muerte) al menos el rato suficiente hasta que llegue la comida y podamos volver a generar desequilibrio.

Pero las barreras no son buenas. Evitan que las cosas salgan, sí. Y eso está bien si es comida. Pero está mal si es un desecho. Y también evitan que las cosas entren. Y eso está bien si son venenos, pero es una pena si es comida.

¿Con qué logran los seres vivos todo ese tejemaneje de pasar lo que quieren a un lado, y mantenerlo allí, concentrado, mientras impiden que otras cosas lo hagan? ¿Cómo logran los seres vivos tener mucho de algo y poco de otro algo dentro, y viceversa fuera?

Con transportadores de membrana. Pero no cualquier transportador: específicos.

Un transportador de membrana no es sino una molécula biológica que tiene dos requisitos: tiene dos modos de funcionamiento, abierto y cerrado; y tiene forma (para que solo pueda pasar a su través una molécula que encaje, y no todas las demás). Las proteínas cumplen ambos requisitos.

Te dejo una simulación de la Universidad de Colorado en Boulder para que pruebes lo que ocurre cuando añades moléculas a un lado y a otro, cuando añades transportadores de membrana de un tipo y de otro, cuando esos transportadores están siempre abiertos o cuando pueden estar abiertos y cerrados. Te dejo decidir si vas a añadir una cantidad de una sustancia al principio y ya está, o vas a ir poniéndola cada cierto tiempo. Te dejo decidir qué sustancia es comida y cuál es desecho, y qué parte es dentro y cuál es fuera. Juega y obtén tus conclusiones. Y si quieres, deja tu comentario para quien quiera pasar por aquí.

Si te digo que este simulador le falta algo que sí hacemos los seres vivos. Transformar sustancias. Una vez que algo ha entrado, y nos interesa, lo cambiamos y así no puede salir y se acumula dentro. Es nuestro truco y es más sencillo de lo que parece (imagina que lo verde, una vez que entra, se convierte en amarillo; y ya no puede salir, porque no es verde y no cabe por las puertas verdes). Pero eso te lo cuento otro día.

Etiquetas: , , ,

Comments 1 Comentario »

Hidalgo
Fuente: Noticias Médicas

Manuel Hidalgo y el equipo investigador en el que trabajaba, han publicado un logro médico muy llamativo. Por la vía que abre y por su resultado. Participaron en el tratamiento de un paciente con cáncer de páncreas. No sé si lo sabes, pero es un cáncer con uno de los peores pronósticos que hay, especialmente por lo difícil que es su detección precoz. Así, cuando se sabe que uno está afectado, el tumor suele haber progresado mucho e invadido diversas partes del cuerpo, haciendo que la esperanza de supervivencia a 5 años sea inferior al 2%.

Imagino los pensamientos de Mark Gregoire en 2006, con su cáncer muy avanzado. Tanto que le habían pronosticado pocas semanas más como horizonte de vida. Y, sin embargo, en 2011 ya tiene 65 años cumplidos. ¿Qué lo ha permitido?

El enfoque del equipo de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore en el que se integraba Manuel Hidalgo (que hoy está en el CNIO español). Consistió en realizar xenoinjertos. O sea, que le pasaron su cáncer a ratones. Y fueron probando con ellos diversos tratamientos. Porque un gran problema del cáncer es que aún no lo conocemos en profundidad. Hay diversos fármacos para cada caso y no todos son igual de eficientes. Ni siquiera la eficiencia se mantiene en el tiempo y puede requerirse cambiar el tratamiento. En el caso que nos ocupa, resultó que la mitomicina C era altamente eficaz. Pero si hubieran tenido que realizar esta búsqueda, este escrutinio de fármacos en el paciente, probablemente habría muerto. Por la toxicidad de las medicinas. Quizá no a la primera o a la segunda, pero habría quedado muy debilitado, con daños en diversos órganos. Es el gran problema de las quimioterapias.

Así, pasar el tumor a ratones y recrearlo en ellos, usarlos para estudiar los efectos de las diversas opciones terapéuticas, ha prolongado la vida de Mark Gregoire. Les permitió elegir el mejor tratamiento. Y no solo la ha ampliado, sino que ha mejorado la calidad de ese tiempo, mucho más allá de toda esperanza inicial.

Además, esto tiene una parte científica. Pues al secuenciar el ADN del paciente para identificar qué problemas genéticos podrían haberse presentado se detectó que ambos alelos del gen PALB2 estaban inactivados. Se sabe que ese gen interactúa con BRCA1 y BRCA2, cuyos productos son claves en la reparación de la doble hélice de ADN cuando sufre errores durante la mitosis. Eso significa que tenemos una diana terapéutica más contra el cáncer de páncreas. Y es posible que hasta un biomarcador para diagnóstico avanzado, que nos informe que el cáncer está en progresión con suficiente tiempo.

¿Se podrá trasladar este enfoque a otros tumores? ¿El enfoque de 1)hacer xenoinjertos para 2)encontrar la mejor medicina y 3)secuenciar el ADN para 4)investigar las causas del tumor y así mejorar aún más el conocimiento sobre ese cáncer? Ese es ahora el reto. ¿Qué hace exactamente la mitomicina C? ¿Con qué fármacos se podría combinar? ¿Cómo manipular la molécula para mejorar su acción, o para reducir sus efectos secundarios, o para las dos cosas?

Son preguntas todavía abiertas. Aún está por ver a dónde nos lleva esto (seguro que aún queda mucho trabajo por hacer), pero que sí permite soñar y que seguro anima a otros investigadores.

ResearchBlogging.orgVillarroel, M., Rajeshkumar, N., Garrido-Laguna, I., De Jesus-Acosta, A., Jones, S., Maitra, A., Hruban, R., Eshleman, J., Klein, A., Laheru, D., Donehower, R., & Hidalgo, M. (2010). Personalizing Cancer Treatment in the Age of Global Genomic Analyses: PALB2 Gene Mutations and the Response to DNA Damaging Agents in Pancreatic Cancer Molecular Cancer Therapeutics, 10 (1), 3-8 DOI: 10.1158/1535-7163.MCT-10-0893

Etiquetas: , ,

Comments 5 Comentarios »

Mitocondria
Fuente: Profesor en Línea

Hay un orgánulo interesantísimo en nuestras células: la mitocondria. Y es muy interesante porque no es nuestro, realmente. ¡Es un orgánulo conquistado!

Los antepasados de nuestras células no tenían mitocondrias. De hecho, los antepasados de las mitocondrias vivían por su cuenta, fuera de las células, yendo de un sitio a otro libremente. Nuestros antepasados y sus antepasados eran, probablemente, enemigos. Quizá los células antiguas comían mitocondrias antiguas. Y, quizá, un día, uno de ellos, después de ser comido, aguantó dentro sin morirse. Ese día surgió la célula eucariota moderna, que sí tiene mitocondrias.

A eso se le llama simbiosis. Que quiere decir vivir juntos. Endosimbiosis, en realidad, porque es vivir juntos pero uno dentro de otro.

¿Por qué se unieron? Porque la célula le daba algo bueno a la mitocondria: refugio y nutrientes. La célula se ocupaba de buscar comida y guardaba dentro de sí a la mitocondria, protegida del exterior. Y la mitocondria, ¿para qué le servía a la célula? Porque sabe usar el oxígeno.

¿Cómo? ¿Que la célula sin mitocondria no sabía usar el oxígeno? Pues no, probablemente no.

El oxígeno es un problema muy gordo para la vida. Es una molécula muy reactiva. Eso quiere decir que se une a casi todo. Y, para unirse, primero tiene que romper. Por tanto, el oxígeno rompe casi todo. ¿Te imaginas una célula bañada en oxígeno puro? Sus moléculas se romperían en muuuuy poco tiempo.

Decididamente el oxígeno es un veneno peligrosísimo.

Pero las mitocondrias aprendieron, no solo a vivir con él, sino a utilizarlo. ¿Para qué? Para romper moléculas, claro. Y extraerles toda la energía posible. ¿Es que sin oxígeno no se pueden romper moléculas? Sí, pero poco. Eso significa que es difícil sacarles toda la energía que guardan en sus enlaces químicos. Con oxígeno tenemos más energía. Mucha más. De alguna manera, las mitocondrias aprendieron a domesticar el oxígeno y así convirtieron un veneno en un nutriente.

Romper sin oxígeno se llama fermentación. Romper con oxígeno se llama respiración celular. Y la fermentación da 18 veces menos energía que la respiración. Es 18 veces menos rentable.

¿Te imaginas la primera célula que tuvo mitocondrias, qué subidón de energía? De pronto, de la misma molécula que antes sacaba 1 unidad de energía, ¡ahora sacaba 18! Es como si te tomases un bocadillo y te diera la energía de 18 bocadillos de golpe. Es como comer una barrita energética, pero a lo bestia. Para que te hagas una idea. Si un coche hace 20 kilómetros con 1 litro de combustible, es como si ahora hiciera ¡360! ¿Te imaginas?

Pues sí, la célula con mitocondria prosperó. Prosperó tanto que dio lugar a todos los protoctistas, todos los vegetales, todos los hongos y todos los animales que ves hoy en el planeta. Le ha ido muy bien a la célula con mitocondrias.

¿O no tan bien?

Daño mitocondrial
Fuente: Purdue University

Hay un lado oscuro en todo esto, sí… ¡El agua oxigenada!

Las mitocondrias rompen moléculas con el oxígeno, pero eso no es gratis. Deja un residuo, deja basura, deja un desecho, que es agua oxigenada. Que, seguro que lo has visto alguna vez, se come la materia orgánica. Y es un veneno, también. No tanto como el oxígeno puro, pero hace daño, sí…

¡Y es que la vida es tóxica!

Además, las mitocondrias, con el paso del tiempo, cada vez funcionan peor. El agua oxigenada que producen, como desecho, las va gastando. No van igual de bien las mitocondrias de un niño recién nacido que las mitocondrias de una persona de 60 años. Con el tiempo, las mitocondrias se van rompiendo y van funcionando peor. Y eso significa que producen más agua oxigenada de la cuenta y que se les escapa el oxígeno. Es decir, que envenenan a la célula desde dentro. Sí, con el tiempo las mitocondrias son las responsables de que las células mueran. ¿Qué es el envejecimiento? Cuando en nuestro cuerpo empiezan a morir más células de las que nacen. Y eso pasa por culpa de las mitocondrias. Al menos en parte…

Las mitocondrias les han dado mucha energía a las células y les han permitido vivir muy bien, pero también les han puesto fecha de caducidad.

¿Hay alguna esperanza?

Pues sí… Nuestro cuerpo sabe fabricar mitocondrias nuevecitas, a estrenar. Pero no para nosotros, no, no para nuestro cuerpo. Esas mitocondrias nuevecitas están en los óvulos. Son para nuestros decendientes. ¡Ay! Si aprendiéramos a obtener mitocondrias nuevas podríamos, quizá, un día, aprender a sustituir nuestras mitocondrias viejas. Incluso ya adultos…

¿Dónde están las personas que lograrán eso? Yo lo sé… ¡Estudiando! Al final, la muerte debería ser una meta a batir… ¿O no? Quizá sea tarde para mí, quizá también para ti. ¿Pero y para tus hijos cuando los tengas? ¿Por qué no?


Envejecimiento. Aubrey de Grey (2)
Cargado por raulespert. - Más vídeos de ecología, sostenibilidad y economía social.

Etiquetas: , , , ,

Comments 3 Comentarios »