La matemática tiene un campo en la cocina
Viernes, Marzo 5th, 2010Los cocineros tienen un secreto matemático: los recipientes que miden el volumen. Sin ellos, sus recetas serían inexactas y su comida sabría horrible. En la cocina y en otros campos de la vida ¡Saber el volumen siempre es útil!
La cocina es un lugar fantástico donde las frutas, las verduras, los granos, los lácteos y todos los alimentos se mezclan y se transforman en deliciosos platillos y bebidas exquisitas. Mientras usted era pequeño es probable que sus padres hayan intentado mantenerlo alejado de allí… al fin y al cabo ¡no cualquiera puede cocinar!
Para convertirse en chef hace falta, entre otras cosas, tener pericia, cuidado y ¡saber matemática!
Y es que para saber, por ejemplo, cuánto café en polvo hace falta para preparar una taza o cuánto arroz hay que echar en la olla; para preparar una receta o hacer un rico fresco hay que tomar medidas.
Medidas como las de los problemas que las maestras le piden resolver en clases y que más vale aprender bien porque no solo son útiles para cocinar.
Hoy,Zurquí el túnel de la ciencia le propone entretenerse calculando el volumen y la capacidad de distintos recipientes.
¿Cuántas cucharadas de azúcar hay que echar para llenar una taza? ¿Cuánto es, exactamente, una medida de café? y ¿un tazón de harina? ¡Dispóngase a averiguarlo científicamente!
Medir y medir. Lo importante, para esta cuestión de las medidas, es comparar, elegir las unidades de medida apropiadas y utilizar los elementos adecuados para cada situación, los que permitan obtener la precisión requerida.
Por ejemplo, sería un lío si para servir refresco se contara con un gotero, como también sería un desastre si el remedio para los ojos lo pusieran en un vaso.
La forma de algunos objetos les permite contener sustancias; esos objetos se llaman recipientes y de ellos se puede medir tanto su capacidad como su volumen.
El volumen es el lugar que los objetos ocupan en el espacio, mientras que la capacidad es la cantidad de sustancias (sólidas o líquidas) que estos recipientes pueden contener en su interior.
Tanto las unidades de capacidad como las de volumen, indican de manera diferente cuál es el tamaño de un recipiente.
Para medir el volumen, la mayoría de los países del mundo utilizan el metro cúbico que es la unidad establecida por el Sistema Internacional de Unidades.
El metro cúbico (y sus múltiplos y submúltiplos) permite calcular la medida de un objeto a lo largo, a lo ancho y a lo alto. Sabiendo estas tres cifras se vuelve muy sencillas averiguar cuánto material pueden contener dentro.
¡Basta con sacar simples cuentas! Multiplicando esas tres dimensiones se obtiene la respuesta. Pero, ¡aún es más fácil en la práctica! Usted podrá comprobarlo con este experimento que, a la larga le resultará muy útil.
Y es que, de a poco, a medida que va creciendo las puertas de la cocina se abrirán para usted. Más vale que esté preparado y, cuando llegue el momento, sepa tomar medidas: ¡su estómago y el de sus comensales se lo agradecerán!
Visto en http://www.nacion.com/zurqui/2008/octubre/15/zurqui1678997.html







