Esféricos de caipiriña y piedra pómez de chocolate en la UPV
Miércoles, Enero 20th, 2010Universidad Politécnica de Valencia
Ciencia y cocina se fusionaron en un taller organizado dentro de la Semana de la Ciencia de la Universidad Politécnica de Valencia. Purificación García Segovia, investigadora del Grupo CUINA de la UPV y Jorge Bretón, jefe de cocina de La Sucursal, 1 estrella Michelín, descubrieron los secretos que se esconden detrás de las recetas más innovadoras, qué principios científicos rigen estas nuevas creaciones de la alta cocina.
4/12/2009
Esferas de alginato, impregnación al vacío, emulsiones aromatizantes, deshidratación osmótica de frutas y verduras… son sólo algunos de los ejemplos científicos que están presentes en estos platos y sobre los que se habló en este taller científico-gastronómico.
Jorge Bretón y su equipo elaboraron y sirvieron a todos los asistentes una degustación gastronómica en la que se pusieron en práctica muchas de las técnicas y de los conceptos que utilizan ya los grandes chefs de la cocina internacional. Esta exhibición, a medio camino entre la gastronomía y la tecnología, sirvió en bandeja esféricos de caipiriña, espuma de coco con plátano caramelizado, bizcocho exprés al microondas y piedra pómez de chocolate.
Jorge Bretón ha trabajado en El Bulli y en el restaurante El Poblet. Es jefe de cocina en el restaurante La Sucursal (Valencia) y colabora con Grupo CUINA (Investigación e Innovación Alimentaria) de la UPV.
Hacer visible lo invisible
Por la mañana, en la ETS de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, siguiendo con las actividades dirigidas a los más jóvenes, la Semana de la Ciencia les descubrió cómo hacer visible lo invisible, a través de la termografía infrarroja.
En este taller, Rafael Royo, investigador del Instituto de Ingeniería Energética, prueba los efectos del calor con la ayuda de una cámara termográfica y de dos planchas eléctricas, un cubo de agua, un bloque de acero, un bloque de hormigón… Y, de esa manera, los alumnos descubren las grandes ventajas de las mediciones hechas con infrarrojos: entre otras, la facilidad con que se puede obtener la temperatura de objetos móviles y de difícil acceso, de grandes superficies e incluso de varios elementos a la vez.
Además, el jueves continuaron los talleres sobre biotecnología, fotogrametría y cartografía, música e informática y energía solar.
Biotecnología
Miembros de la Asociación de Biotecnólogos de Valencia, compuesta por estudiantes de la Licenciatura de Biotecnología y recién licenciados, conducen la actividad que consiste en un experimento de detección de transgénicos.
En el desarrollo del taller, los alumnos aprenden de forma amena los conceptos básicos relacionados con el ADN y la ingeniería genética, así como las normas fundamentales de seguridad en un laboratorio.
Fotogrametría y cartografía
Este taller consiste en llevar a cabo sencillas actividades como son: visualizar con un estereóscopo dos imágenes fotográficas aéreas para conseguir una visión tridimensional; tratar dos imágenes de forma simple en un ordenador y conseguir un anaglifo para observarlas en 3D con las clásicas gafas rojas y verdes, o montar el láser escáner para obtener modelos tridimensionales de los mismos alumnos o de objetos con precisiones milimétricas y en pocos segundos.
El taller se cerró con una carrera de orientación: los alumnos llevan un plano topográfico básico del campus de Vera (Valencia), y se les pide que pasen por unos puntos de control.
Música e informática
Se trata de usar los ordenadores para aprender a hacer música. Existen distintos programas gratuitos que permiten retocar sonido, generar bases rítmicas, añadir melodías más o menos sencillas para componer temas con muy pocos medios. Además los alumnos visitan algunas páginas webs donde artistas de todos los estilos publican su música a disposición de los internautas, sin necesidad de pagar por ella.
Energía solar
Con materiales sensibles a la luz, como el silicio y el germanio, se fabrican las células fotovoltaicas. Estos elementos, llamados semiconductores, tienen la capacidad de absorber fotones (partículas de luz cargadas de energía) y liberar una pequeña corriente de electrones, que es la electricidad. Como prueba de todo ello, se distribuyó a cada alumno un kit de una decena de piezas para montar un saltamontes de juguete, que incorpora un pequeño panel solar que otorga toda la potencia que se precisa para activar el mecanismo. Este montaje supone toda una clase de tecnología alternativa.
Visto en: UNIVERSIA
Enlace sugerido por Marta Macho-Stadler













