Un pellizco en el corazón

Hace unos días me llegaba un mail de primera mano. Con una narración perfectamente esperable: la de una alumna que ha sido desahuciada de su casa. Toda su familia. Son cosas que te impactan cuando las lees en la prensa. No me imagino lo que debe ser vivirlas en segunda persona, como docente que ve que le ocurre a alguien de su alumnado, pero tiene que ser durísimo. Ni de lejos me imagino lo que tiene que sentirse cuando te pasa a ti.

Y, desde luego, no me imagino lo que tiene supone haber legislado una educación para un mundo que ya no existe. Una educación ideal, en la que se habla de ética, educación en valores, coeducación, resolución pacífica de conflictos… Y luego llega el dinero y lo barre todo.

No queda nada…

Podemos seguir dando clase. Pero si no lo hacemos con un pellizco en el corazón, no valemos nada.

Yo, por mi parte, me comprometo a que lo que haga, durante esta mierda de crisis, no perjudicará a mi alumnado en sus perspectivas de futuro. Y menos ante una época en la que las ideas que inspiran la educación son actuar como filtro, como herramienta de darwinismo social, como un “sálvese quien pueda”, educación como un “si no te va bien algo malo habrás hecho”.

Prometo que seré socialmente responsable tanto con mi actividad en el aula, procurando dar todo lo que pueda a mi alumnado. Y relacionando lo que explique con las causas de la crisis y con que el crecimiento económico no significa su finalización. Pero también quiero ser socialmente responsable con las notas que les ponga. Esas que otros quieren usar para filtrar, para seleccionar, para segregar. Acogiéndome al margen que me permite la ley, exprimiéndolo hasta que me digan que he llegado al límite.

Ojalá mi Consejería me diera un sitio para hablar de estas (y de muchas otras cosas) con el profesorado. Porque tenemos información que aportar a nuestro alumnado. Y sería todo más eficiente si pudiéramos colaborar, si tuviéramos una red profesional para compartir, coordinar, colaborar.

Te dejo el texto del mail que recibí, con permiso de su autor.

Por Elías Hacha, Director del IES Rodrigo Caro.

Lo supe esta mañana. Alumna nuestra. Me informó el Vicedirector, un hombre con aguda conciencia social. Echaba humo. Yo, muy en mi lugar, sin dejar de entender su indignación, lo llamé a la prudencia. Me escuchó, pero me dio fuerte. No niego que mi obligada y profesional moderación me tiene todavía con un sabor amargo en la garganta.

Educación para la ciudadanía. Ética. Religión católica y otras. Educación permanente en valores desde la transversalidad. La palabra al servicio de la democracia, una formación más allá de la mera adquisición de conocimientos. La insistencia, el ejemplo, la laboriosa tarea de corregirlos sin descanso en la esperanza de que nuestra adolescencia desemboque en una juventud de mujeres y hombres hechos y derechos. Y de repente, como una puñalada a traición, como un tornado que tambalea todo lo construido día a día y año tras año a base de rigor y de mimo, un hecho de legal brutalidad que extiende su evidencia por aulas y pasillos en unas pocas horas y amenaza la consistencia de todo cuanto había sido laboriosamente plantado, regado, cultivado: desahucian a la familia de una alumna de 2º de ESO. Miembros de la comunidad escolar. Compañeros.

¿Desahucian, maestro? ¿Qué es eso? Los echan de su casa. ¿Y puede seguir ocurriendo? Puede que sí. Pero, ¿por qué? Por dinero. Por dinero… entiendo… pero, ¿y la policía? Tiene que asegurar que se haga el desahucio. Por dinero… entiendo… ¿y el alcalde? No puede hacer nada. Por dinero… entiendo…, ¿y los jueces? Han tenido que ordenarlo. Por dinero… entiendo…, ¿y nuestros representantes, los diputados, el gobierno, los que hacen las leyes? Recomiendan que no se desahucie a la gente humilde. Lo recomiendan. Eso es todo. Pero, ¿y los profesores? ¿Los profesores? ¿Qué podemos hacer los profesores…? No, perdón, maestro, quería decir… ¿qué pasa con lo que nos han enseñado los profesores? Nos han mentido ustedes. Deberían habernos enseñado que el principal valor no es el amor, ni la honradez, ni la libertad, ni el saber escuchar, ni la solidaridad, ni ninguna de esos rollos que nos vienen contando… Deberían habernos dicho desde el principio que el más importante de los valores es el dinero. Si esa era la respuesta, la clave por la que se mueve toda esta sociedad de la que ustedes son funcionarios, ¿por qué nos han mentido desde el principio? ¿Por qué nos lo han ocultado? ¿No será que en realidad pretenden convertirnos en personas equivocadas y débiles, en presas fáciles? ¿Por qué nos han engañado, señores maestros? No entiendo…

Llevo un cuarto de siglo enseñando en Institutos, inculcando la democracia, creyendo en la función pública como herramienta seria al servicio de la prosperidad y de la igualdad social. La mitad de ese tiempo, como director orgulloso de su equipo, de su claustro. Nunca antes había tenido la sensación de formar parte de una farsa. Esta es la única respuesta honrada que para ellos me queda. Lástima que quizás no sea sino otro rollo que les suelto.

Y es que, ante ellos, a mí sólo me queda la palabra. No puedo incitarlos a una lucha que nos corresponde a los adultos y tampoco puedo, como profesor, responder con el silencio… ¡qué débil la palabra frente a la lección implacable de este hecho real y verdadero, ante este frío desahucio que ellos –todos ellos- contemplan con sus propios ojos!

Me queda, y ni siquiera sé si es algo, apremiar –también con palabras- a esos por quienes ellos preguntaban: a los diputados, a los jueces, a los múltiples gobiernos de esta España que aún luce la denominación de democracia. ¿O se trata ya nada más que de una especie de “denominación de origen”, de un recurso publicitario cara al mercado, de una máscara obligada… por dinero?

Los miro, y me duelen. Son los niños de la crisis. Mírenlos conmigo, señores legisladores, señores de los múltiples gobiernos. Que no sean también los niños del desengaño. Ustedes, que sí pueden, respondan con hechos a este hecho.

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Dónde nace el concepto de españolizar la educación

Vía el FB de Francisco del Río me llega de dónde nace el concepto de españolizar la educación. Ahí te lo dejo… Se comenta solo…

Españolizar

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Lo que hubiera dicho a la Consejera de haber ido a Torremolinos

Hoy, ahora mismo, hay reunida en Torremolinos, gente convocada por la Consejería de Educación para tratar de avanzar en la cuestión de la escuela tIC 2.0 Que ahora mismo está afectada por las dificultades de financiación.

Ayer, por lo visto, estuvo la Consejera de Educación, Mar Moreno. Y, por lo que leí en twitter, hubo algún turno de palabra para decirle cuestiones que los asistentes consideraran relevantes.

Yo no soy uno de esos asistentes. Ni lo es mi alumnado (el usuario de la escuela 2.0). Ni nadie de mi centro ni nadie que yo conozca de Almería. Sí sé de otra gente de otras provincias. Que sé que van a llevar muy buenas ideas. Pero a mí me apetece intentar aportar algo. Que no sé qué recorrido tendrá. Una cosa es escribir y otra que lo escrito merezca ser leído. Y, aunque lo mereciera, si llegará a ser leído.

Pero… Pero me apetece.

Consejera, lo primero, decirte que aprecio tu labor. Tuve la suerte de que cuando tú entraste por vez primera en ese cargo, yo estaba en Servicios Centrales, en la DG de FP y EP, trabajando en la implantación de la modalidad semipresencial de la Educación de Personas Adultas. Y en mil cosas más. Yo no sé por qué la gente piensa que en Torretriana no se trabaja. Recuerdo esa época con una mezcla de satisfacción, orgullo y pánico, jejeje… Era un no parar… Y para mí fue una sorpresa muy agradable el dinamismo que imprimiste cuando entraste. Me impresionó, la verdad. :)

Desde ese aprecio por tu labor, yo te hubiera dicho, si hubiera podido participar allí, algunas cuestiones. Como estas:

  • ¿Sois conscientes de que la Administración Educativa corréis el riesgo de convertiros en irrelevantes? Debería existir un liderazgo por vuestra parte. Pero no ocurre así. Disteis un impulso a la escuela 2.0 pero no ha cuajado. Basta con darse una vuelta por las aulas, como bien sabéis. ¿Tenéis un rumbo para recuperar ese liderazgo? ¿Sabéis quienes son (somos) vuestros aliados en esa recuperación? ¿Conocéis como lograr de ese profesorado aliado el máximo potencial para lograr esta meta común? ¿Tenéis propuestas para esas personas? ¿Sabéis que si no retomáis el liderazgo habrá profesorado que, de todas maneras, avanzará lo que le sea posible, como le sea posible, sin esperarlo?
  • Esta mañana, hace un ratito, he tratado de iniciar una clase con tIC. He tardado 20 minutos en lograr que los ordenadores arrancaran y con meras búsquedas en google petaba la red y se paraba todo. ¿Tenéis acceso a datos acerca de cuántas horas de trabajo se pierden por ineficiencias como esta? ¿Tenéis acceso a datos de cuántos profesores no se atreven a usar las tIC, no porque no sepan, sino porque no confían en la infraestructura? Mi problema es que soy muy cabezón y resuelvo estas cuestiones a base de destajo. Pero no es plan, Consejera, estoy fundido, muy fundido…
  • ¿Sois conscientes de qué consecuencias tiene para el alumnado y el profesorado el empleo de las tIC? Quiero decir… Es inevitable un cambio metodológico si le das ordenadores al alumnado. Y es imposible un cambio metodológico si le das PDI al profesorado. O, al menos, eso pienso yo. Aunque sé que es discutible…
  • En mi clase, para evitar problemas de infraestructura, el alumnado se trae los smartphone que tengan. Es que se han hartado… ¿Qué opinión tenéis al respecto?
  • ¿Sois conscientes de que existen materiales, producidos por la propia Consejería, en la DG de FP y EP, disponibles directamente para Bachillerato y adaptables para la ESO, editables? ¿Sois conscientes de que esos materiales existen desde hace tres años? ¿Sois conscientes de que esos materiales podrían ser ofertados al alumnado con un simple cambio legislativo que indique que el alumnado tiene libertad de elegirlos frente al libro de texto? ¿Sois conscientes de que si el alumnado tuviera libertad para elegir entre materiales y libro de texto, o entre libros de texto (¿por qué no varios de ellos en una misma clase?) se introduciría un incentivo muy potente para que mejoraran dichos libros, se introduciría competencia en las editoriales por dar el mejor servicio al alumnado?
  • Cuando se opta por una escuela 2.0 en la que el alumnado es activo, este produce. Y comparte sus productos. ¿Sois conscientes del cambio que eso implica respecto a la evaluación? ¿Sois conscientes del cambio que eso implica para el aprendizaje si el alumnado de un centro acumula sus productos y los pone a disposición de otro alumnado, de la cultura de inteligencia colectiva que genera, de los múltiples canales de aprendizaje que se abren más allá de la acción del profesorado (sin hacer desaparecer esto último, claro), de la visibilidad que adquieren los procesos de crecimiento cognitivo para las familias, de su posibilidad de intervenir en ellos y aportar como expertos? ¿Sois conscientes de que es más fácil trasladar al profesorado cambios metodológicos si los ven puestos en práctica en su alumnado, cambios metodológicos generados por algún otro docente del mismo equipo educativo? ¿Sois conscientes del papel que puede tener el alumnado en la escuela 2.0? No sé… No sé si esto lo habéis visto.

Consejera… De verdad y de corazón. ¿Quieres venir a mi clase? O alguna clase de algún profesor que esté trabajando las tIC. O enviar a alguien, que seguro que tú andas liada con mil cosas. Creo que tengo respuestas para algunas de esas preguntas. Como mucho profesorado. Y es que las soluciones están, están.

Te deseo muchísima suerte. Y te garantizo que yo no voy a frenar. Por alguno de los dos caminos, por el institucional (el tuyo) o por el informal (el mío), por alguno de los dos se llegará. O por los dos si encontramos vías de colaboración.

Ya me cuentas, si eso… :)

Actualización 19 de octubre de 2012, 00:20.

Y resulta que… Esta tarde he estado en reunión de coordinación de selectividad de Biología, Consejera. Y me he dado cuenta de que se me había olvidado decirte algo. Que como no cambiemos la influencia que ejerce el examen de selectividad, vamos dados. Todo lo que se haga puede quedar reventado. Puede que no, claro. Pero es gana de arriesgar. Los ejercicios de selectividad deben cambiar. Y debe hacerse ya. No mañana, no. Hoy. Sé que es difícil Consejera. Pero veo a profesorado y ponentes con ganas de ese cambio. Que no se sabe arrancar porque ahora mismo no hay liderazgo en ese sentido. Todo el mundo sabe que hay que moverse pero alguien debe asumir el timón y poner el rumbo. Confío en ti, Consejera, y en tu equipo.

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Por qué transparentar la docencia, ahora más que nunca

En España hay un problema de formación. Y un problema de percepción de la formación. Se suman ambos. Y nos abocan a tardar de salir de nuestra crisis y a caer pronto en la siguiente.

El problema de formación consiste en que tenemos una educación concebida como una carrera de obstáculos en la que la gente se va cayendo. Intencionalmente. De modo que al final te queda una poca gente. Eso hace que el grueso de la población quede expuesta a cambios en las condiciones económicas, con poca capacidad de adaptación ante la innovación, condenada a puestos de trabajo poco remunerados por requerir poca preparación y, por tanto, con gran competencia, con mucha gente que los demanda y no tanta que los oferta.

Y eso no es solo una condena para la gente. Es una condena para un país. Entero. Porque la innovación, proceda de empresas o de servicio público, dispondrá de poca gente disponible para esos empleos nuevos. Y las empresas no lograrán triunfar y el servicio público que se podría ofrecer no lo hará. Y las políticas de empleo no favorecerán su creación porque tendrían poco impacto en el paro. Creando un círculo vicioso.

Abandono escolar
Fuente: El País

Este, del 25% de abandono temprano de la educación, es un indicador que hay que cambiar. ¿Pero basta hacerlo facilitando el logro del título? Nooooo…. Esa sería una trampa peor. A corto plazo daría la impresión de haber mejorado. Incluso habríamos mejorado porque no se filtraría tanto a la gente en los puestos de trabajo que requieran la formación que representa el título. A largo seguiríamos en el mismo sitio. Incluso peor. Porque nos habríamos quedado sin un indicador. Habría gente que no sabría lo que el título dice que sabe, y no seríamos conscientes de ello.

¿La solución? Por parte de la Administración, la Educación Permanente. Debería ser la gran estrella del servicio público. Y no solo orientada a arreglar el destrozo que la Educación Ordinaria hace (ese 25% de abandono…). Que también. Destinada a que cualquier persona pueda mejorar su formación inicial. La educación no es un servicio público que se presta a niñas y niños, no… Pero… Pero parece que a la Administración le cuesta entender la importancia de la Educación Permanente. Que le cuesta ampliar su foco de la población infantil y juvenil a toda la población.

Ahí entramos los docentes. Transparentando lo que hacemos en el aula. Aportando. En blogs, en twitter, en G+, en donde sea. Para que pueda servir a cualquiera, en cualquier lugar, en cualquier momento. Creando una red de formación informal e invisible de la que cualquier persona pueda hacer uso. Alimentando esa red con nuestra experiencia de aula. Y creando entornos para que el alumnado lo haga también. Que comparta sus procesos y productos. Para mejorar ellas y ellos, claro que sí. Pero para ayudar a otra gente que en estos momentos no esté en el sistema educativo. Facilitando tanto como podamos lo que sabemos a otras personas. Compartiéndolo. Creando inteligencia colectiva.

Esto es algo que no se traducirá en títulos inmediatamente, claro. ¡Es informal! Pero sí que alguien puede incluir en su bagaje, en su portafolio, nuevos “yo sé esto”. Es verdad. No tendrá un papel que lo demuestre. Pero sí podrá evidenciarlo, si se lo permiten. En ausencia de un título sí estará el conocimiento. Y también estará ahí, disponible para cuando pueda y quiera convertirlo en un título.

De verdad que creo que es un momento para que, si estás haciendo algo en el aula, lo cuentes. Y fomentes que lo cuente tu alumnado. La transparencia docente que puede cambiar un país.

Es la única manera de solucionar lo que la Administración intenta, pero aún no sabe cómo… Y sí, se puede.

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De la emoción a la acción

El titular de este blog me lo ha dado un buen tuiteo de @eraser, una de las personas más lúcidas que encuentro en el mundo virtual que compartimos algunas personas que compartimos ocupación y preocupación por la educación.

Agenda
Tomado de Master Turismo Ourense

Así que si ayer tocaba emoción, emoción y más emoción, hoy toca acción. Este post contiene mis líneas de trabajo para lo que queda de curso. Y está en deuda con #EABE12. Y con la gente que lo ha organizado. Y con la que ha participado en él. Que quiero centrarlas en lo más cercano como prioritario. Y que se van a abriendo hacia el exterior de mi centro, como algo vital, sí, pero con la disponibilidad de tiempo que me deje lo prioritario.

1º) Veo posible colaborar con gente de mi centro, ponerme a su disposición, bajo su liderazgo, para que comiencen a cambiar tres cosas: el guión de la junta de evaluación, el seguimiento del alumnado en las tutorías y la disponibilidad de portafolio para el alumnado desde su entrada en nuestro IES hasta su finalización.

  • El guión de las juntas de evaluación puede evolucionar desde algo que es muy habitual, el relato alumno a alumno, salpicado con breves comentarios, a la identificación de problemas como eje, encuadrando en cada problema a qué alumnado afecta y cuáles son posibles vías de solución.
  • El seguimiento del alumnado puede verse beneficiado por las tIC, creando un documento compartido para cada alumno o alumna (con todas las garantías, como no podía ser de otro modo), desde el inicio de las clases, en el que cada profesor o profesora del equipo docente tenga capacidad de edición y vaya relatando allí lo que considere relevante.
  • El portafolio del alumnado será parte de su PLE y tendrá como misión mostrar su trabajo en las diversas materias de una forma más organizada. En principio estará basado en Google Sites y será personal (como no podía ser de otra manera si se trata de un portafolio de alumnado, no de grupo).

Estas cuestiones que acabo de describir son absolutamente prioritarias para mí. Y todo lo que haga en lo demás estará supeditado a esto. No hay tiempos para lograrlo y consolidarlo porque es un trabajo compartido. Solo hay disponibilidad total.

2º) Estoy en proceso de añadir algunas metodología a mi acción de aula. Especialmente el debate, que fue lo que me sugirieron las familias en la sesión de trabajo conjunta que tuve con ellas y alumnado la tarde del 29 de febrero para mostrarles lo que hacemos en el aula. Es decir, que lo que estamos intentando realizar en oralidad se profundice. En esta cuestión también veo posible colaboración con docentes de mi centro. Lleva su tiempo… De hecho, comenzó el año pasado (ED Talks) pero todavía no hemos sabido darle una forma adecuada… Y es que el trabajo con el alumnado tiene sus tiempos, tarda en fructificar y en madurar… Pero deberíamos tener ya logrado un debate bien desarrollado, una ED Talk, para finales de abril. Lo cual requerirá días previos de trabajo y errores.

3º) Terminar la tarea que aún tengo abierta de formalizar lo máximo posible los indicadores de evaluación (esfuerzo diario, producción de contenido creado por alumnado, validación de ese contenido). Y que la calificación aparezca como un proceso negociado con el alumnado a partir de los resultados logrados en esa evaluación. E introducir la autoevaluación de competencias basada en este documento de indicadores. Que sea el alumnado que juzgue en qué momento quiere que yo vea que ha alcanzado un determinado aspecto de una determinada competencia. Y que decida con qué evidencias mostrármelo. También tendría que estar bien formalizado para finales de abril.

4º) Continuar la comunicación con el alumnado a través del hashtag que han creado ellas y ellos en la ESO (#jlsolutions) pero con el objetivo de que se encuentren con otro alumnado de otros docentes (#redalumn). Y continuar con el hashtag #bio2bcv que ya está en marcha para que el estudio y el aprendizaje que suceda en 2º de Bachillerato sea mucho más colaborativo y abierto… Creo que los primeros tuiteos de alumnado en #redalumn deberían darse antes de las vacaciones de semana santa. Por tanto, tendremos que encontrarnos diverso alumnado. Pero no parece complicado. Y me gustaría que #bio2bcv fuera punto de encuentro de mi alumnado con otros alumnados. También parece razonable que eso suceda antes de mediados de abril. Es probable que de cara a selectividad sea útil…

Estos tres puntos centrarán mi acción de aula. Describen procesos en marcha. Hay otros, pero estos dos deben estar cerrados en el mínimo tiempo posible. Sería razonable que los narrara antes de finales de abril. Porque sin narración es como si no hubieran ocurrido…

5º) De cara a mis compañeros de educación en Almería he creado un tiempo compartido con quien lo desee. Todos los miércoles, de 17:45 a 20:15 estaré en el IES en el que tengo plaza definitiva en la actualidad, el IES Celia Viñas. Y esas dos horas y media las dedicaré a este trabajo de narración y consolidación si no hay nadie con quien compartir ese rato. Trabajo que aparecerá en Proyéctate y en los blogs y en twitter con el hashtag #openescuela20 o cualquier otro que se requiera. Que para eso está twitter, para emplearlo como desees (pese a la proliferación de gente que últimamente te regaña porque no les gusta cómo lo usas, con lo fácil que es dejar de seguir…). O a lo que diga quien haya venido a que este tiempo sea juntos. Que será prioritario a mi trabajo individual. Y, por supuesto, si esa tarde hay gente que quiere compartir esas dos horas y medias de “Tiempo Proyéctate“, esa labor, en lo virtual, a través de twitter o de algún hangout en G+, será un placer. :)))

6º) De cara a las familias mantendré, aunque no sea tutor, la hora de disponibilidaad, #sincitaprevia, los jueves a las 18:30. Y les pediré que cuenten algo para la red, que es una pena que estemos generando bastante tiempo compartido y no se esté narrando. Así que usaré ese hashtag de #sincitaprevia. Si a alguien le van pareciendo demasiados hashtag, ya sabe…

7º) Como biólogo estoy entusiasmado, muy entusiasmado, con el CAESCG. Porque veo posibilidades de que, gracias a la buena labor de Javier Cabello y de todo el equipo que allí hay, se puedan abrir vías para que circulen entre investigadores, educadores, alumnado y familias las ideas del conocimiento en el que me formé, y que constituye una parte importante de mi vida. Y que esa línea de trabajo la podamos compartir con la impresionante gente que hay en #redbiogeo. Aquí no tengo tiempos concretos, sino dedicación y disponibilidad para que quien lo dinamice cuente conmigo.

Estos dos puntos tienen como misión abrirme a otras realidades de mi localidad y conectarlas con lo que creo que sucede en la red. Tratar de que vean lo que yo veo y que eso les empodere…

8º) De cara a la red, me ocupan y me preocupan varias cuestiones. Quiero que #radioaula sea prioritario para mí. Porque le debo mucho a Pilar Soro y porque la idea me ilusiona. Pero aún no he sido capaz de arrancar… Antes de que finalice abril tengo que estar a pleno rendimiento en ese proyecto. Sé que tengo algún proyecto colaborativo por ahí, pendiente, con @cpaez01. A ambos les doy las gracias por la paciencia que tienen conmigo…

9º) No se me olvida mi compromiso con AndaTIC. Porque en estos tiempos de convulsión en la educación pública sé que necesitamos, más que nunca, interlocutores con partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales, que recaben cuáles son sus intenciones para la educación y que nos puedan trasladar esas ideas y nosotros podamos trasladar las nuestras.

Pero es verdad que la red tiene sus tiempos, y estas cuestiones las veo a largo plazo, tratando de que no añadan tiempos nuevos, sino que sean vías nuevas para el trabajo que ya se va haciendo.

En fin… Esta es mi agenda. No es diferente de la que era, no. Solo que #EABE12 me ha motivado para que la haga visible y me comprometa en tiempos de evolución con ella. No se me olvida que son tiempos de juntas de evaluación y de mucho trabajo. Pero creo que #EABE12 me ha empoderado lo suficiente como para que pueda y quiera abordar todo esto. Con vuestra ayuda, porque solo no puedo.

Acutalización de lunes tras un recreo de búsqueda compartida de puntos de encuentro: ya os decía que en mi IES hay gente fantástica. Hemos concretado que vamos a añadir una tutoría al trabajo de convertirla en documentos virtuales (protegidos, claro está) que ya está en marcha en mi IES. Y hemos abierto dos líneas de discusión en el Departamento de Biología y Geología sobre la “Evaluación Inicial del Curso 2012-13″ y sobre la “Recuperación de Alumnado con Materia Pendiente de Cursos Anteriores”. Iniciado está y ahora, poco a poco, a trabajar… Todos los centros pueden evolucionar, sin duda. Y el mío no solo no es una excepción, sino que cuenta con gente en su plantilla excelente para ello. Felicidades al IES Celia Viñas.

Y cuando digo plantilla, digo comunidad educativa. Porque hablo y discuto y coincido y discrepo con alumnado que son compañeros de trabajo. En el hashtag que han creado, #jlsolutions. Y yo les propongo otro para que puedan encontrarse con otro alumnado: #redalumn. Solo que me han dicho que el nombre es malisimo. Que para empezar ya les vale, pero que le pondrán su propio nombre a ese hashtag como punto de encuentro. Y que me jubile de poner nombres porque así no me voy a ganar la vida… XDDDDD

Actualización de viernes: Se consolida #yotbcuento como el hashtag del alumnado. A ver qué recorrido tiene… Desde luego, es mucho mejor hashtag que el que propuse yo, que espero pase al olvido… Pero además, durante esta semana, el contacto con profesorado ha sido intenso. Buscando metodologías consonantes en materias tan distantes, aparentemente, como idiomas y ciencias naturales. Y encontrándolas… También con familias ha habido trabajo compartido. Quizá este sábado podamos contar más. O el jueves que viene. Aún en los inicios es difícil narrarlo. :)

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El paréntesis en la esquina (metodologías de aula comentadas por alumnado)

Paréntesis con contenido
Tomado de “El blog de Pilu

En este post te querría presentar a Miguel Ángel. Un alumno que creo que está obteniendo mucho provecho, pero mucho, de estos modos de trabajar. Una excelente persona (aunque a ratos haga alguna trastada, jejeje) que ayuda a su gente una vez que ha aprendido algo. Un chaval que tiene un blog de infarto (¡imperdible! todo un referente), en el que cuenta con una frescura enorme lo que va a aprendiendo (a mí, esta entrada sobre la luz, me encanta, te aconsejo que no te la pierdas…). Y pone todo su trabajo al servicio de los demás, compartiéndolo.

Y hoy es Miguel Ángel el que narra una técnica de trabajo que tenemos. Una técnica que nace por varias razones. Pero la principal es que el alumnado suele cargar, en sus modos de comunicación, el peso de la comprensión sobre el interlocutor. La mayoría piensa que con decir una palabra ya han logrado comunicación. Y no se esfuerzan en ser comprendidos sino que piden esfuerzo para ser comprendidos. Y a eso hay que darle la vuelta… Por tanto, yo, como profesor, durante un rato, voy hablando de algo, de algún tema. Pero en el momento en que cualquier alumna o alumno interviene, yo me tengo que callar, me tengo que interrumpir. En el punto en el que esté. Porque si quiero que aprendan a comunicarse tiene que ser así, tienen que tener espacio para hacerlo. Y como símbolo de eso, me coloco en una esquina mientras estoy callado. Pero quien ha intervenido tiene que hacerlo durante 20 segundos. Tiene que desarrollar su mensaje. Y yo le puedo responder, pero quien tiene prioridad para hacerlo es otro alumno o alumna…

Miguel Ángel lo cuenta mejor que yo, la verdad. Porque lo que de verdad tiene valor en esta metodología es, como él muy bien dice, el paréntesis… Lo cuenta también muy bien Pilu en su blog, de donde he tomado la imagen.

En Ciencias Naturales no tenemos una única metodología. De vez en cuando, cuando aplicamos un método que ya sabemos trabajar, o bien trabajamos con éste nuevo método o con otros que hemos aprendido a lo largo del curso, con el fin de facilitarnos el trabajo.

Hemos desarrollado una nueva metodología en clase, a la que le hemos llamado el paréntesis. Ésta consiste en que el profesor habla y explica lo que corresponda ese día, y mientras, nosotros tenemos que tomar apuntes. Puede parecer aburrido, pero lo interesante de esto es que, cuando a alguien se le plantea una duda o tiene que preguntar, el profesor se dirige hacia una esquina de la clase, el alumno se levanta, y tiene que hacer una pregunta que dure por lo menos 20 segundos.

Esta técnica puede parecer sencilla, pero en verdad no es así; el tener que plantearnos una pregunta de 20 segundos, cuando normalmente interrumpimos en unos pocos, hace que tengamos que estructurar como va a ser la cuestión.

En esta clase, donde realmente se aprende, son en estos paréntesis del alumnado, ya que al plantear las diferentes preguntas, profundizamos en los contenidos, los relacionamos, y los completamos, que son los criterios de un buen aprendizaje. A su vez, con ésto, aprendemos a llevar a cabo exposiciones orales, cosa que no estamos acostumbrados a hacer ya que el resto de clases el alumnado tiene que estar la mayor parte del tiempo callado.

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La caza de ideas (metodologías de aula contadas por el alumnado)

Ideas juntos
Tomado de Improving Performance… Blog CC-BY-NC-SA

José Miguel ha tenido la deferencia de colaborar en este blog (de paso te digo que su blog es un GRAN blog, no te defraudará pasar por allí y echar un vistazo). Para contar cómo ve él una de las metodologías que empleamos para abrirnos paso entre la información hacia el conocimiento. La hemos llamado caza de ideas. Y nos sirve para arrancar un tema. En ella yo trato de lograr un escenario de enfoque, de direccionalidad en ese conocimiento. De ir hacia alguna parte. Pero en ese escenario yo me tengo que retirar pronto y dejarles trabajar. Por tanto, mi intervención inicial tiene que ser mínima. Y tengo que dejar que, a partir de ella, trabajen. Juntos pero cada uno y cada una sobre su producto. Pueden y deben hablar, pueden sentarse juntos si lo desean. Y me tienen a mí a su disposición para aclarar cualquier cuestión. O profundizar.

Es parte de un andamiaje. Y es que creo que hay que abordar esa construcción del conocimiento haciendo apoyos en cuatro aspectos: enfoque, rebusca, organización, comunicación. Esta es una metodología que pretende ayudar al enfoque.

Como puedes ver, la herramienta no es determinante. Porque en mi IES las tIC funcionan a veces, sí. Pocas. Pero cuando funcionan las aprovechamos tanto como podemos. Y si no funcionan (que es lo habitual) tenemos plan B y C. Vamos más despacio, claro, sin las tIC. Pero es lo que hay…

Te dejo las palabras de José Miguel, un alumno que está aprendiendo mucho y compartiendo mucho. Ayudando a mucha gente a la vez que evoluciona él. ¡Muchas gracias! Y felicidades por tu trabajo. :)

“Consiste en que el profesor da una explicación sobre un tema de los contenidos (siempre sorpresa) o que nosotros tengamos dudas. Habla durante unos 5-10 minutos en los cuales, el alumno apunta lo esencial resumidamente mediante Google Docs (opción A), Openoffice (opción B) o en papel (opción C), pero siempre participando, aportando una idea del tema. Después de la explicación se trabaja y se buscan más ideas. También debería ilustrar el tema para ver si lo ha comprendido, una imagen vale más que mil palabras. Además, durante la explicación puedes navegar por Internet para buscar una palabra o tema que ha mencionado. Después de la explicación, el alumno elabora unas diapositivas con las ideas aportadas, que lo añadirá en una presentación respecto al contenido.

La idea principal de este método es llamar la atención del alumno durante un corto intervalo de tiempo para sacarle la máxima concentración y que aplique todas las ideas en el tiempo restante de la clase. Es como una pequeña parte de la clase de una universidad, contando como fuente de información el profesor al principio, pero además de tener la capacidad de buscar por Internet. ¿Qué os parece?”

Este post está dedicado a mi GRAN amiga, mi hermana, Ana Sánchez Martín. Por haberme ayudado a sistematizar la idea de andamiaje. Soy deudor de mucha gente y de ella también.

Y por mucho más, claro… :)

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Criterios de evaluación para este curso

Así muy breve, trabajo en 2ºESO con cuatro criterios de evaluación:
  • Esfuerzo de aula. Les pido que cada día trabajen. Para generar un producto concreto. Y les exijo que logren que no haya nota desfavorable en más de un 15% de los días. Eso hace que, en vez de estar pasivos, cada hora del trimestre es de actividad. Los resultados de este criterios suelen ser muy claros. Y la orientación que produce también. Porque me lleva a hablar con este alumnado, a interesarme por la razón por la que no quieren trabajar o no lo hacen. Tiene la ventaja de que solo hay que llevar un registro inicial, cuando es tu primer contacto con el curso. Luego, cuando ya nos conocemos, es muy sencillo detectar los días malos e intervenir. Y todavía más sencillo detectar series de días malos, que es lo verdaderamente preocupante… Es poco el alumnado que no lo supera. Y es decisión suya no hacerlo…
  • Productos. Tienen que elaborar algún contenido. Y es que el curso tiene un total de contenidos según regula tanto Real Decreto como Decreto autonómico correspondientes. Pero ha de ser competencial. No basta con que refleje los contenidos del tema sino que ha de incluir su pensamiento. No se trata de reproducir el libro de texto sino de enriquecer el contenido con significado personal. El producto tiene que reflejar tanto el conocimiento como el pensamiento del alumnado. El producto lo convierte en una editorial. Y como el producto es abierto, no puede compararse con ningún referente, usamos tres criterios: detallado, completo y relacionado. Y cada persona tiene que justificar por qué es detallado, por qué cree que está completo, por qué cree que ha logrado relacionarlo. Hay un producto para cada contenido. En 1º y 2º de la ESO hay un total de 30 contenidos agrupados en 6 bloques. El seguimiento del producto requiere un portafolio personal (que puedes ver en los link a los blog del alumnado) y consume tiempo. Pero es una evaluación muy agradable porque ves cómo las orientaciones producen mejoras verdaderas. O al menos eso me pasa a mí…
  • Validación de contenidos. Tiene la apariencia de un examen. Pero no, no. No se parece mucho a un examen salvo en el nombre. Para empezar, nunca saben qué día habrá un ejercicio de validación. Ni de qué bloque será (incluye, por tanto, 5 contenidos). Las preguntas son competenciales. Es decir, nada de recuerda, define, comprende; sino que tiene que mostrar uso del contenido con verbos que manifiesten algún tipo de acción: opina, crea, emociona, convence, analiza, relaciona, etc… Y por tanto son de respuesta abierta. P.ej. “relaciona tal o cual contenido con la crisis económica”. No existe nota numérica porque de lo que se trata es de validar un trabajo ya realizado, no de calificarlo. Bueno, también se puede validar un trabajo aún en marcha, no terminado. Y, por cierto… Las preguntas que yo pongo las pueden sustituir por otras que consideren adecuadas si llegamos a un acuerdo sobre la marcha (tienen que ser competenciales). Este mecanismo lo usan con frecuencia y las preguntas que eligen en sustitución de las que yo les indico suelen ser muy buenas. Como el ejercicio es sorpresa, esa sustitución no crea ningún inconveniente de ninguna clase. Al revés. Cada contenido se valida independientemente de los demás. Así, no hay una calificación para el ejercicio concreto, sino para contenidos individuales (superados o no). Y si algo no se supera, no se recibe un suspenso sino un consejo para mejorar el trabajo y se repite el ejercicio otro día, solo con los contenidos no superados. Por tanto, el “examen” es, en realidad, una manera más de aprender, una metodología que se suma a otras, donde el error forma parte del proceso y se premia con un consejo que facilita la validación posterior del contenido.
  • Evidencia de competencias. Durante el proceso de aprendizaje ponemos en marcha unas dinámicas competenciales para generar conocimiento que luego se vea reflejado en los productos. En tales dinámicas hay múltiples indicadores de competencias implicados. Para cada competencia hay unos indicadores mínimos, comunes, que han de evidenciar. Y otros indicadores que son elegibles. Es el alumnado el responsable de comunicarme cuándo cree que ha logrado evidencias que muestren que supera un indicador de una competencia.
Y tienen que superar cada uno de los criterios. Uno superado no compensa al otro. Por tanto se exige: esfuerzo, adquisición de conocimiento y su comunicación, verificación del tal adquisición, adquisición de competencias a través del aprendizaje.

Eso sí, cada trimestre hay un nivel de exigencia para calificar cada criterio. P.ej., los que más peso tienen en el primer trimestre son los dos primeros. Exijo menos de un 20% de días de trabajo malo y 8 productos elaborados. Del tercero sólo se pide que logren validar 4 de esos productos. Y nada de competencias. En el segundo trimestre ya les pido menos de un 15% de días malos, 20 productos elaborados (el salto de 8 a 20 no es un problema porque han aprendido a comunicar mejor su trabajo a lo largo del primer trimestre) y 12 validados. Y la les pido que vayan evidenciando algo de las competencias. Y en el tercer trimestre les vuelvo a exigir menos de un 15% de días de poco trabajo, 30 productos elaborados, 20 validados y todos los indicadores comunes de competencias evidenciados. Parece que hay mucho salto entre el primer trimestre y el último pero te aseguro que es una escalada fácil una vez que han aprendido a trabajar. De hecho, les cuesta mucho más el primer trimestre que los demás.

También se puede, con facilidad, adaptar estos criterios a situaciones individuales. O grupales. Está claro que a un alumno de historial disruptor, pero que están intentando cambiar de rumbo, no se le puede pedir un 80% de días de trabajo. A lo mejor un 30% es lo suyo… O un 25%… O alumnado que tiene dificultades en la expresión y arrastra problemas de cursos anteriores. El nivel de exigencia para validar un producto será diferente del que tenga otro alumnado que sí puede desarrollar con más nivel su trabajo. Para ese alumnado con dificultades, completo-detallado-relacionado significará algo muy distinto que para otro.

Puede parecer un poco lío, pero… Es mucho más sencillo de la impresión que da. :) Y, sobre todo, es algo muy respetuoso con la atención a la diversidad.

Efectos secundarios positivos: los que van bien, van mejor aún y se hacen muy autónomos; así dispongo de tiempo para la gente a la que le cuesta trabajo pero quiere lograr las metas; y los que no quieren resultan muy evidenciados por el sistema. Y como cada uno está en su trabajo (aunque sea colaborativo), no hay manera de que el alumnado disruptor pueda interferir, jejeje… De hecho, esto me genera tiempos para atenderlos, escucharlos, etc. Y eso de que no hay tiempo para desarrollar el currículum… Este curso ya hemos acabado el “temario”. A mitad de enero… Y eso que yo solo explico unos 10 minutos por día. O a lo mejor hemos acabado precisamente porque yo solo explico 10 minutos por día… :P

Efectos secundarios negativos: crear un entorno de desarrollo autónomo, en el que se pongan a trabajar cada hora es terrible, abosolutamente terrible durante el primer trimestre. Tengo que sacar el látigo con frecuencia para convencerles de que cada día es un día de trabajo. Pero en el segundo trimestre todo rueda mucho más fácil. Con los grupos nuevos, que con los grupos que ya me conocen de años anteriores no hay ningún problema. Al revés, trabajan bien y las clases son muy distendidas, con mucha cercanía. Pero sí, sí, el primer trimestre es muy tenso con los grupos con los que empiezo. Y cuesta trabajo que las familias con las que trabajo por primera vez lo comprendan…
¿Está todo en marcha? Noooo… El año pasado no logré que evidenciaran las competencias. Yo las veía pero no logré que el alumnado percibiera que era parte de su trabajo. Y es vital que lo hagan para que la evaluación sea orientadora. Sí estoy logrando que tengan un éxito rotundo en el primer criterio. Un éxito desigual en el segundo, aunque evoluciona bien. Otra cosa es el seguimiento que le presto. Me consume mucho tiempo porque trato de comentar cada producto. Y hay que recordar que solo en 2º ESO tengo 60 alumnos y alumnas, a 30 productos por persona dan un total teórico de 1.800 comentarios… Tengo que repensarme esto… El tercero es el que va peor. Tiendo a validar resultados con respuestas un tanto superficiales. Porque al final, sin querer, agota que te digan tres o cuatro veces “mejora esto…; y luego esto…”. Sin ver el fin. Agota al docente y agota al alumnado. Y la validación tiende a producir el cierre del producto, cuando no debiera ser así, cuando debería permanecer abierto a nuevas ideas… Y el cuarto apenas está puesto en marcha.

Como puedes ver, desaparece por completo la idea de que la evaluación es lo mismo que la calificación, se da peso a que tenga un papel orientador, se introduce en el proceso (y no al final, cuando ya no hay remedio), trata de ser participativa y transparente… Y, sobre todo, reinventamos el 6, el 7, el 8… ¿Quién dijo que un 8 es un 80% de los contenidos que hay en un libro? Pues eso es lo que se hace, la verdad… Y desbaratamos la idea de que la calificación clasifica a la gente. No, no… La calificación sirve para evidenciar que ha habido evaluación y que está teniendo, o no, un efecto orientador. Alguien que logra avanzar menos puede tener más nota que alguien que ha aprendido más pero ha avanzado menos.

Porque usar la calificación para clasificar a la gente, ponerla en un orden, es lo más fascista de esta sociedad. Y me niego. ¿Qué pasa?
¿Entiendes que esto es consonante o disonante con la legislación en vigor? ¿Qué opinas? ¿Más consonante o más disonante que lo que se hace actualmente? ¿Me puedes ayudar a aprender? Esto aún está en desarrollo. Y yo solo no puedo…

 

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Crónica no oficial de #openescuela20 en Cabo de Gata

Creo que los encuentros en entornos informales tienen un gran potencial para comunicarse y para compartir. Las situaciones de auditorio pueden ser útiles para ciertos casos (supongo…). Pero no para quien quiere alimentarse de diálogo. Los entornos informales, desestructurados, tienen un valor inmenso para quien sabe qué hacer con ellos: crear conversación, traer ideas, recibirlas. Eso sí, son más exigentes de lo que parece y, a veces, desconcertantes. La ausencia inicial de estructura te da la libertad para que tú construyas tus redes de información, de comunicación, de conocimiento, de compartición. Pero no se hacen evidentes las consecuencias de todo ello. No existe una organización inicial que lo facilite. Si acaso, la organización se va creando conforme se desarrolla el entorno informal. Por tanto, es posible que uno no termine de descubrir qué se ha generado hasta tiempo después. Especialmente, no se puede generar un resumen de acuerdos, o decálogo, o cosas así, porque hay muchos procesos paralelos en marcha y uno no puede estar en todos.

No hay, por tanto, un “esto ha sido así”. Y sí múltiples “así lo he visto yo”. Tantos como personas.

1) En mi visión de lo hablado he percibido que hay una cuestión que ha suscitado un cierto acuerdo. Y es que no es muy alta la cifra de docentes que están presentes en las redes en las redes, narrando cómo enfocan la escuela desde un punto de vista centrado en las competencias, haciendo uso de las tIC, en entornos colaborativos, tratando de que la escuela sea parte de la sociedad y la sociedad parte de la escuela. Y tampoco parece que esa cifra vaya a crecer espectacularmente en los próximos tiempos. Pero sí es alta la cantidad de alumnado al que se le ofrece ese enfoque educativo. Y es que cada docente comparte su trabajo con decenas de alumnos, en algunos casos llegando a un par de cientos.

  • Por tanto, el poder narrativo no lo tenemos nosotros, el profesorado. Lo tiene el alumnado; y sus familias. Por una sencilla razón numérica…

Yo he percibido consenso alrededor de esa idea…

2) También he percibido consenso en que la educación, si no se abre a las personas, es un fiasco. Ser alumno o alumna es solo una dimensión de las personas con las que trabajamos. Es solo una faceta. Si solo atendemos a ese aspecto, nos estamos dejando fuera todos los demás.

  • El momento físico de entrar en un centro educativo no puede ser un acto de despersonalización, de despojarse de todo menos del “ser alumno/a”. O “ser docente”.

Yo también he percibido consenso alrededor de esa idea…

3) Para evitar esa despersonalización y para aprovechar ese poder narrativo, sería importante que la voz de ambos actores, alumnado y familias, se escuchase con claridad. Favoreciendo que participen en el proceso educativo. Pero no habrá tan participación sin un esfuerzo de transparencia, sin un ejercicio narrativo por parte del profesorado.

  • Sin contar lo que hacemos, ni familias ni alumnado pueden actuar en la escuela de un modo más participativo.

Y sí, sí, también alrededor de esta idea también he percibido consenso…

4) Y por una eficacia de esfuerzos, esa misma narración de la actividad docente se puede reutilizar. Para emplearla en formación del profesorado. Compartiéndola. Se puede agregar temáticamente, recogiendo las aportaciones de todo el que quiera compartirlas. Enriquecidas con la visión de alumnado y familias. Sin más carga de trabajo que colocar un link en un sitio, puesto que la narración ya está elaborada…

Yo me quiero imaginar un TAAC (o MOOC, o como se llame). Que va llenándose de evidencias de aula, bien recogidas por alguien que lo dinamiza, bien aportadas por quien lo desea. Un TAAC que va siendo avalado por quien lo usa, dejando sus comentarios a lo que ya había. O sus materiales adicionales, fruto de sus esfuerzo de contar su práctica educativa…

  • Lo narrado a las familias puede ser útil para otro profesorado, para su formación. Sin más carga de trabajo que agregarlo…

También me pareció que aquí había acuerdo…

5) Ese compartir puede poner en marcha una ola de colaboración, una cadena de agradecimiento, en los que aquellas personas a las que esa disponibilidad de material les haya mejorado quieran participar. En tres formas. Una, llevando a la práctica las ideas que allí hayan decidido hacer propias. Otra, añadiendo la narración de cómo hacen eso. Otra más, estando disponibles para quien quiera hacerles consultas al respecto.

  • Podemos crear una red, un ecosistema, de acciones docentes. Basado en la red de personas que ya existe… Probablemente usando los TAAC como palanca, como elemento organizador, como agregador… Y, en mi opinión, con #purposedES como un bonito eje…

Y sí, sí… También percibí que era una idea compartida…

Sí te digo una cosa. No tengo ni idea de quién formuló cada una de estas ideas. Sé que hubo autores, personas que las pusieron sobre el tapete. Pero tras la conversación creo que se trataba productos de inteligencia colectiva, en los que a la base se le van añadiendo elementos enriquecedores. Hubo más, muchas más ideas. Pero probablemente necesito más tiempo para procesarlas, para relacionarlas entre sí. Es lo que tienen los eventos informales. No están pensados para no pensar…

caipirinhaAh! Y por cierto… Te digo que al final el evento sí que se organizo. No fue tan informal, después de todo. Los tiempos en que se estructuró fueron, al final, los siguientes: bienvenida de tapas y caipirinha (viernes), desayuno de trabajo con café bueno y churros mejorables al aroma y vista del mar (sábado); tapas opcionales antes de más tapas opcionales (sábado al medio día); recorrido en barco por la costa de Cabo de Gata (sábado por la tarde); #opengamba + #opensardina (sábado por la noche); dispersión generalizada y, para algunos, kilometraje del bueno… (domingo por la mañana; y que, en mi caso significó gorronearle a @capileiratic un desayuno, con él y @anna_sorolla en San José, a la vista del mar).

No puedo acabar sin un capítulo de agradecimientos.

A Paco Castillo por las sardinas y por ser Paco… A todos y todas por las decenas de litros de cerveza (no vuelvo a decir “yo pongo el vino, las cervezas las traéis vosotros”)… A Luis, Ángel, Emiliano, por la confianza depositada y su implicación tan enorme… A Paco Fernández por todo, qué menos… A Manolo, Ana, Carmen, por lo que hemos compartido hasta ahora y lo que les espera en el futuro… A Mapi por su paciencia e implicación, por su visión crítica y por su apoyo… A Mar y Javier por ser mis hermanos y demostrármelo este día, compartiéndolo… Y, muy, muy, muy, muy, especialmente, a Anna, Jaume y Manolo por la kilometrada que se han pegado para apoyar, con su presencia y sus ideas a la gente que en Almería quiere ir compartiendo lo que hace con sus familias y alumnado, y también con otro profesorado. Abriendo la escuela a la gente, al presente y al futuro, a la sociedad… A toda la gente que estáis leyendo esto por vuestro tiempo…

Y bueno… No ocurrió así (fue mucho más rico), pero así lo viví yo…

Foto de grupo

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#openescuela20 como parte de un ecosistema mayor, mucho mayor

Creo que toda la gente docente estamos percibiendo, cada día con más claridad, que nuestra acción individual es muy limitada si no se enmarca en una red. Bueno, en realidad en varias, porque creo que varias de ellas se superponen. Pienso que está bastante madura la red de personas, como me parece que demuestra que cada vez que nos vemos diversas personas que nos formamos juntos, principalmente en twitter, surgen colaboraciones de distintos tipos. Y va madurando poco a poco otra red superpuesta a la de personas. La de las acciones. El ecosistema educativo, que me mostraba y me describía @pacoxxi (¡qué suerte tengo, compañero, de poder compartir algunos ratos contigo, donde puedo aprender esto y muchas más cosas!).

Esa red de acciones, superpuesta a la de personas, ese ecosistema, que creo que necesitamos. Porque nuestra capacidad de acción individual es muy limitada. Yo no puedo imaginarme sin las redes de personas y de acciones. No puedo imaginarme fuera del ecosistema. Porque no podría llegar a donde llego ahora. No podría dar el servicio público como docente que quiero para mi alumnado, para sus familias y para mis compañeros y compañeras docentes.

Y a eso nos hemos dedicado hoy en el desayuno que hemos compartido @olimillos, @pacoxxi, @luisutopia@erizoutopia, Emiliano y Pilar. Pero en el que también han estado las ideas de @mjrubia, @carmenca, @anisyu (¡cuánto os debo…! no sé si lo sabré expresar alguna vez..). Además de tomar un café (bueno), unas tostadas (razonables) y unos churros (mejorables), mirando el mar, junto a la arena, hemos tratado de tejer un ecosistema de las acciones que podemos compartir y en las que participamos.

Porque compartir tantos principios tan profundamente hace que las acciones de unos sean acogedoras, naturales, para los otros.

Y, a la vez, eficaces.

No se trata de vivir en varias redes a la vez. Ni de vivir varias vidas. Ni de trabajar el triple o más. Se trata de hacer lo que uno cree que debe hacer y, gracias al mapa de la red de acciones que se teje al compartir ratos con la red de personas, convertir esas acciones en eficientes sin aumentar la carga de trabajo. Al revés, disminuyéndola. ¿Cómo? Compartiéndolas en más sitios. En aquellos que resulte natural, obvio, en los lugares en los que tenga sentido.

Yo, mañana, te contaré, si me prestas algo de tu tiempo, cómo he pensado que quiero vivir y actuar en ese ecosistema, en esa red de acciones superpuesta a la red de personas. Sí te adelanto que me quiero centrar en dos cosas.

Una, participar y dinamizar, en la medida que pueda (tanta como me sea posible y ni una mijita menos), que el profesorado que lo desee (y yo) comparta tanto su intención de práctica educativa (eso que la Administración llama programación y que mucha veces se elabora y entrega como un trámite, pero que yo creo que se puede poner en valor). Pero también la narración de cómo se va concretando, a lo largo del año esa intención, cómo evoluciona cuando llega a la realidad.

Y dos, hacer lo posible para que en esa narración del día a día de la concreción de la práctica educativa  (en la mía y en la de el profesorado que así lo desee) intervengan alumnado y familias.

Y luego, claro, compartir todo eso en todos los lugares donde crea que pueda ser relevante, donde crea que pueda ser útil. Sabiendo que hacerlo no supondrá una carga, sino una optmización. Porque se trata de llevar a distintos sitios algo ya elaborado o elaborándose. En concreto, hay tres sitios del ecosistema que me ilusionan: #purposedES, #openescuela20 y #UyE.

En alguno de esos sitios espero encontrarme contigo :) Compartiendo acciones como consecuencia de compartir principios :)

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